La clave está en el estímulo positivo. En que el perro sepa cuando ha hecho un buen trabajo. Andalucía es pionera en la lucha contra los cebos envenenados que acaban con la vida de especies protegidas y en ello tienen mucho que ver los perros adiestrados para detectar esos cebos. Viendo la ventaja que esta comunidad lleva sobre otras de España y del extranjero, hace algún tiempo el Parque Nazionale dello Gran Sasso e Monti della Laga, en Italia, pidió ayuda al Gobierno andaluz para dar una solución a lo que ya se había convertido en un problema para ellos, el uso de cebos envenenados.
La respuesta de la Junta fue ofrecerles cinco perros adiestrados y formar durante dos semanas en Jaén a los técnicos del parque que pasarán a ser los conductores de los perros. Ayer, concluido el periodo de formación, se entregaban los cinco perros. Y en el próximo mes de mayo, se entregarán otros cinco a la comunidad autónoma de Aragón.
Desde el año 2004, cuando se comenzó a trabajar en la lucha contra los cebos, hasta hoy, Andalucía ha conseguido reducir en un 40 por ciento la cifra de cebos, mientras que en Jaén se han reducido en más de la mitad, según explicaron durante el acto de entrega el director general del Medio Natural de la Consejería de Medio Ambiente, Javier Madrid, y el delegado provincial, José Castro.
En el caso de Jaén, a lo largo del año pasado sólo se tramitaron siete denuncias por presencia de cebos envenenados, mientras que a lo largo de este año aún no ha habido ninguna. Según el delegado, más allá del trabajo con los perros, estas cifras son fruto también de campañas de sensibilización, sobre todo entre cazadores y ganaderos.
Primer equipo
«Gracias a esta experiencia hemos conocido una estrategia articulada contra el uso del veneno. Este será el primer equipo canino que trabaje en nuestro parque y una vez puesto en marcha, llevaremos este método innovador a otras zonas de italia», explicaban ayer presentantes del parque natural italiano, que han acudido a recoger los perros.
Normalmente los cebos se hacen con carne y el veneno con productos fitosanitarios. Raúl Martín Molina y Raúl Quirós son dos de los adiestradores de perros que trabajan en Jaén y que se han encargado de la formación inicial de los cinco animales que se marchan a Italia. Ellos son los que explican la importancia del adiestramiento positivo. «Siempre que encuentra la sustancia hay que premiar al perro, bien con un juguete, con un mordedor, o directamente con una caricia, el vínculo afectivo entre el conductor y el perro es muy importante».
Ese adiestramiento dura toda la vida, según dicen los dos expertos. «Tanto el veneno como las circunstancias pueden ser muy distintas en cada caso y el perro tiene que reciclarse constantemente». Todo comienza cuando los perros son cachorros, para entrenarlos se usa la sustancia en estado puro porque en cualquier caso real es normal que el olor de la sustancia se mezcle con otros como el de la carne o el de algún animal muerto.
El trabajo de estos perros y de sus conductores comienza bien durante las rutas preventivas, que se hacen por determinadas zonas en busca de posibles cebos o bien ante la llamada de la Guardia Civil por un caso de emergencia.