La plaza de la Constitución fue el punto de salida, en torno a las seis de la tarde, de la manifestación convocada por la plataforma de parados para exigir una vez más que las administraciones busquen soluciones para la grave situación por la que atraviesa la ciudad. En esta ocasión el comercio de la ciudad secundó la movilización cerrando sus establecimientos de 6 a de la tarde, tiempo en el que tuvo lugar una marcha de casi dos mil personas por las calles céntricas de la ciudad destacándose el elevado número de jóvenes de ambos sexos que acudieron a la cita de la plataforma. La marcha, que contó con la participación de casi dos mil personas, terminó con la lectura de un manifiesto en el Paseo de las Palmeras, frente al monumento a la batalla de Bailén.
Allí, tras pedir un aplauso para las víctimas del atentado del 11- M en Madrid, los dirigentes de la plataforma, María Monsalve, Julio Granero y Francisco Jordán agradecieron el apoyo que los ciudadanos están prestando y la respuesta a la movilización.
Unidad
Andrés Bódalo, del SAT, único sindicato que apoya a la plataforma, destacó la importancia de ir unidos en las reivindicaciones para Bailén y criticó a los dirigentes del PSOE local que «deberían estar aquí y colocarse al lado de los trabajadores» dijo para finalizar, anunciando que si la situación no se va arreglando «habrá una huelga general de un día en toda la población».
Además, se expusieron a los concentrados las propuestas que la plataforma ha realizado ante la administración autonómica para la creación de puestos de trabajo tales como la petición de que el 80 por ciento de las las viviendas construidas por la Junta y los edificios públicos usen ladrillos de Bailén así como la propuesta de generar trabajo a través de la limpieza de las riveras del Guadalquivir a su paso por la provincia y, sobre todo, la rehabilitación de viviendas de los cascos antiguos de las ciudades, entre las que estaría Bailén, que dieran empleo a obreros de la construcción. La marcha y la concentración en el Paseo de las Palmeras transcurrieron con total normalidad y no se registró incidente alguno. El alcalde, Bartolomé Serrano, y los dirigentes políticos municipales expresaron su satisfacción de ver a la población expresando pacíficamente sus reivindicaciones justas para el futuro de la ciudad.