A primera hora de la mañana de ayer, el alcalde de Villacarrillo, Francisco Montañez (PSOE), reunía en una misma sala a representantes sindicales del Ayuntamiento y a los jefes de cada área para trasmitirles un único mensaje: los fondos municipales no permiten hacer frente a las nóminas de los 220 funcionarios, según el alcalde y cerca de 300 según el testimonio de un trabajador afectado, al menos hasta finales del mes de marzo o principios de abril, «cuando esperamos una serie de ingresos», según palabras de Montañez.
A día de hoy se les adeuda la mitad de la nómina de enero, con lo que para el mes de abril serán ya dos nóminas y media las que no habrá cobrado el personal municipal. La respuesta a esa reunión no se ha hecho esperar y a media mañana, uno de los trabajadores afectados, aseguraba que no se van a estar parados, «vamos a dar guerra y ya estamos movilizándonos para, primero, pedir explicaciones. Queremos que el alcalde se reúna con todos los funcionarios y nos explique qué es lo que está ocurriendo». Este trabajador en concreto denuncia además que, en el caso de la plantilla de la Policía Local, la deuda es aún mayor ya que «el Ayuntamiento debe 6.000 euros a cada uno de los miembros de la plantilla por horas extras atrasadas».
El alcalde de Villacarrillo, por su parte, no ha puesto pegas en explicar la situación que atraviesa el Ayuntamiento que él rige y que es muy parecida a la de un buen número de consistorios de la provincia, sobre todo en los pueblos más pequeños. «Lo que tenemos es un problema de liquidez fruto de la crisis».
Falta de ingresos
Según Montañez, su municipio ha dejado de ingresar este año 2010 más de 630.000 euros a consecuencia de los recortes en la participación de los tributos del Estado, a lo que hay que sumar la falta de ingresos por la construcción. «Hemos tratado de ajustar el presupuesto a la realidad, pero aún así hemos pasado a ser otro ayuntamiento más con graves problemas de solvencia», dice el primer edil, que recuerda que el Ayuntamiento de Villacarrillo es responsable de servicios como la guardería o la residencia de mayores, lo que supone un gasto mensual mayor con el que no cuentan otros consistorios.
«Hasta ahora siempre han sido los proveedores los que han pagado la falta de liquidez, pero ahora también hay problemas para pagar a los funcionarios», reconoce el alcalde, que aún así asegura que están en conversaciones con varias entidades bancarias para poder responder ante unos y otros. El alcalde es optimista respecto a los plazos y cree que a finales del mes de marzo, gracias a «unos ingresos» podrán pagar los atrasos a los empleados.
Ayudas que no ayudan
«Lo cierto es que los ingresos municipales han caído de forma dramática y las inyecciones de dinero que nos llegan desde otras administraciones superiores son finalistas, es decir, son para aplicarlas a un proyecto concreto, con lo que con ellas no podemos hacer frente a las necesidades más urgentes, como son los sueldos de los funcionarios». Montañez asegura que si ha tomado la decisión de no abonar las nóminas a los funcionarios es porque analizando todas las opciones no le ha quedado otra alternativa.
«Esto no es plato de buen gusto para ningún político. A las personas que estamos gobernando en estos momentos tan difíciles nos ha tocado bailar con la más fea», dice el primer edil, que aún así deja claro que al menos el Ayuntamiento de Villacarrillo está al día en los pagos a la Seguridad Social y en las obligaciones que mantiene con diferentes entidades financieras.