Un centenar de colegios electorales no ha abierto sus puertas
Un detractor de los comicios ha muerto en un tiroteo
Los datos provisionales de participación indican que ha superado el 60%
Una de las papeletas electorales quemadas en Ajdabiya./ Foto: M. Abed (Afp) | Vídeo: Atlas
Muere por un disparo uno de los detractores de los comicios
Uno de los participantes en una protesta contra la celebración de las elecciones de este domingo ha fallecido tiroteado en la localidad de Ajdabiya, en el este del país. El ahora fallecido estaba intentando robar una urna de un colegio electoral, ha informado un portavoz de las fuerzas de seguridad.
La fuente ha explicado en declaraciones telefónicas que la muerte del manifestante contrario a la votación se produjo durante un tiroteo entre partidarios y detractores de estos comicios.
Se trata de la primera muerte de la que hay constancia durante esta jornada electoral, en la que los libios acuden por primera vez a las urnas en 60 años para elegir a los integrantes de la Asamblea Constituyente que encauzará la transición democrática.
Ajdabiya ha sido una de las localidades en las que más protestas ha habido en contra de los comicios. Importantes sectores de la población de Cirenaica, la región que constituye el este del país, rechazan estos comicios porque consideran que no están suficientemente representados y piden una organización federal que les dé mayor autonomía.
El enviado especial de la ONU se muestra satisfecho
El enviado especial de la ONU para Libia, Ian Martin, ha manifestado su satisfacción con cómo se han desarrollado los comicios a la Asamblea Constituyente celebrados este domingo en Libia. Martin ha reconocido que se han producido incidentes, pero asegura que no han sido importantes.
"Creo que ya podemos considerar que los problemas se han producido en una proporción tan pequeña de los colegios electorales que no va a influir en la credibilidad global de las elecciones", ha afirmado Martin en declaraciones a la prensa desde Trípoli.
Las primeras elecciones tras la caída del régimen de Muamar Gadafi se han celebrado con relativa normalidad e incluso en un ambiente festivo en Trípoli y su entorno. Sin embargo, en Cirenaica, región histórica del este del país, ha habido importantes protestas de los autonomistas, que reclaman más independencia para esta zona y denuncian que sólo contarán con 60 representantes frente a los 102 de la histórica Tripolitania.
Los libios acudieron hoy a las urnas por primera vez en libertad para elegir al Consejo Nacional General (legislativo), en una jornada histórica no exenta de incidentes que obstaculizaron la votación en algunos centros electorales del país, especialmente en la zona oriental. La tasa de participación alcanzó este sábado el 60% del padrón electoral, según los resultados preliminares anunciados por la Comisión Electoral. "Continuamos recibiendo los informes (de los colegios electorales), pero la cantidad de votantes alcanzó 1,6 millones, es decir 60% de los inscritos", declaró el presidente de la Comisión Electoral, Nuri al Abar en una conferencia de prensa.
Al Abar agregó que, a pesar de los incidentes de seguridad y los problemas técnicos que obligaron a postergar la apertura de algunos centros o a cerrar otros, el 98 por ciento de los colegios electorales pudo abrir sus puertas. Asimismo, indicó que en los colegios en los que la votación operación se vio afectada, que calculó en 101, las puertas permanecerían abiertas más allá de la hora oficial del cierre, aunque no precisó por cuánto tiempo.
El viceministro de Interior, Omar al Jadraui, declaró que los agentes de seguridad se habían abstenido de emplear la fuerza a pesar de las agresiones que se registraron en varios colegios electorales, como en Ajdabiya y Brega, en el este del país, donde fue quemado y robado numeroso material electoral, lo que obligó al cierre temporal de ambas circunscripciones. Al Jadraui explicó que en Ajdabiya se logró restablecer el orden "después de una tensa mañana" e informó de que una persona murió y dos resultaron heridas en una pelea que derivó en un enfrentamiento armado entre los agentes que vigilaban un colegio electoral y varios jóvenes armados, según su relato.
La seguridad electoral, en un país donde todavía muchas milicias imponen su propia ley y donde no hay un control eficiente sobre la presencia de armas, se ha convertido en una de las principales preocupaciones de las autoridades, especialmente tras los repetidos ataques de los últimos días contra centros electorales y sedes locales de la Comisión Suprema Electoral. Para evitar incidentes, las autoridades decretaron el estado de alerta y desplegaron tres mil soldados y cuarenta mil agentes de seguridad, que en algunos lugares trabajaron en coordinación con las milicias para velar por la seguridad.
Timida afluencia en Bengasi
A pesar de ello, las primeras horas de la mañana registraron una tímida afluencia a las urnas en Bengasi, la segunda ciudad del país, por el temor a posibles agresiones, según comentó a Efe un responsable de seguridad de la ciudad. El responsable del Ministerio del Interior acusó veladamente a los "federalistas" del este del país de los incidentes registrados en Ajdabiya, Brega, Bengasi y otras localidades y expresó que "han sido doce horas de trabajo intenso y no ha ocurrido nada".
Los denominados "federalistas", miles de personalidades y líderes locales del este del país, pidieron el pasado marzo en Bengasi la creación de un estado federal libio y acusan a las autoridades de Trípoli de marginar a la que durante ocho meses fue la capital rebelde en la guerra contra el régimen de Gadafi. Junto a los federalistas, muchas voces del oriente libio han exigido una mayor representación de candidatos de Bengasi en el Consejo Nacional General que los libios han elegido hoy.
La nueva asamblea estará compuesta por 200 escaños, 120 reservados a candidatos independientes y 80 a agrupaciones políticas A falta de estudios sobre intención de voto, de entre las más de 200 agrupaciones destacan entre otras, la dirigida por el ex primer ministro Mahmud Yibril, que creó la Fuerza Nacional, un conglomerado de más de 40 formaciones. También concurre Al Adala wa al Bina (Justicia y Construcción), cuyo núcleo está formado por los Hermanos Musulmanes, aunque también incluye a candidatos independientes.
Asimismo varios exdirigentes políticos de la transición también se presentan como el exminitro de Petróleo Ali Tarhuni, que reúne también a numerosas personalidades y agrupaciones en la "Corriente Nacional". Antiguos milicianos, como Abdelhakim Belhach, expresidente del Consejo Militar de Trípoli, tampoco han dudado en reciclarse y apostar por la política, ahora en las filas del Partido Nacional, muy cercano al también rigorista islámico partido Al Umma.