La autodenominada izquierda abertzale cree que la tregua "posibilita que se den más pasos" para la "normalización político-democrática"
Considera el anuncio etarra "una declaración de gran magnitud" que ha dado "esperanza" a la sociedad vasca
Rubalcaba replica que "no es al Gobierno, sino a ETA a quien tiene que dirigirse"
Los portavoces de la izquierda abertzale Rufino Etxeberría (i), la alcaldesa de Hernani, Marin Beitialarrangoitia(c) y Txelui Moreno (d), durante la rueda de prensa ofrecida este mediodía en Bilbao. / Efe
El PP, vigilante
El PP ha exigido al Gobierno que sea tan contundente en su política antiterrorista como lo es en sus palabras contra ETA, y ha prometido que estará "vigilante" para que mantenga esa firmeza contra la banda.
Así lo ha asegurado la portavoz popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, en rueda de prensa tras la reunión de la Junta de Portavoces, en la que ha afirmado que además de estar vigilante su grupo trabajará de forma activa para evitar que la izquierda abertzale "recupere la voz" en las instituciones tras las elecciones municipales, y para ello impulsará la reforma de la Ley de Partidos.
La portavoz ha pedido al Ejecutivo -y, en concreto, al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba- que la misma contundencia con la que ha criticado el alto el fuego anunciado por ETA la aplique a los hechos y a la política antiterrorista, e impidan que los violentos lleguen a los ayuntamientos.
La 'receta' del Financial Times
Tras el anuncio de ETA, el diario británico Financial Times publica este martes un editorial en el que, con condiciones, insta a las autoridades españolas a legalizar a los representantes de la izquierda abertzale. Las mismas exigencias de Batasuna, legalización y acercamiento de presos, pero con condiciones: "si estos y ETA se comprometen a cumplir un alto el fuego permanente".
"Es correcto criminalizar todo terrorismo y violencia. Pero es menos útil, y en última instancia contraproducente, criminalizar la expresión de una opinión política", señala el editorial, que recuerda que Batasuna -"la manifestación política del separatismo vasco"- fue ilegalizada en 2003.
"Si el partido (Batasuna) y ETA se comprometen a un alto el fuego permanente (...) debería levantarse esta prohibición", sostiene el Financial Times. "Prolongarla sólo sostiene el apoyo menguante de ETA", añade.
Al tiempo que hace este planteamiento expone sus sospechas sobre la falta de sinceridad de la banda: "ETA está simplemente dando una oportunidad para que el proceso político entre en dificultades y sus partidarios sean desacreditados (...) con el fin de que ETA pueda resurgir como el campeón indiscutible del separatismo vasco". "Otra explicación plausible es que ETA está casi agotada", indica el editorial.
Tras el
comunicado etarra faltaba un pronunciamiento de Batasuna bajo la autodenominación de izquierda abertzale y ha llegado en forma de condiciones al Gobierno. Ha pedido que tras el "paso importante" de la banda terrorista, el siguiente paso "lo que tiene que dar el Gobierno" con la legalización de las formaciones políticas proscritas y el acercamiento de los presos etarras a cárceles vascas.
En una rueda de prensa en Bilbao, Txelui Moreno, antiguo integrante de la 'Mesa Nacional' de Batasuna ha rehusado analizar la "suficiencia o insuficiencia" del anuncio de ETA, porque se trata de "una declaración de gran magnitud" que, a su juicio, ha dado "esperanza" a la sociedad vasca y que "posibilita que se den más pasos" para "avanzar hacia un escenario de no violencia y normalización político-democrática".
En lugar de eso, considera que deben ser el PSOE y el PP y los Gobiernos francés y español -especialmente éste último- los encargados de "dar pasos, aunque sean insuficientes, como el que ellos valoran que ha dado la organización armada". "El Gobierno español no ha movido ni un dedo todavía. Si no es irresponsabilidad, le está costando resituarse", ha dicho Moreno, que le ha exigido "pasos" relacionados con "el cese de las humillaciones a los familiares de los presos" de ETA, la excarcelación de los reclusos enfermos y el fin de la dispersión.
"Mínimos democráticos" a los demócratas
En la comparecencia se ha hablado de "mínimos democráticos"; no para referirse a ETA sino para advertir al Ejecutivo de que la legalización de la izquierda abertzale es uno de esos "mínimos democráticos" para "transitar hacia un marco de paz y soluciones democráticas". Moreno no ha querido precisar otros "emplazamientos" al Gobierno por "respeto a EA", ya que estas exigencias son parte de un documento "de mínimos democráticos" que la izquierda abertzale está elaborando junto con esta formación.
No obstante, ha avanzado que ese documento incluye "emplazamientos tanto a la organización armada como al Gobierno" porque "todos tenemos que hacer movimientos en la buena dirección", algo que, según ha afirmado, ya ha hecho la izquierda abertzale al manifestar su "apuesta por las vías pacíficas y democráticas". Un pronunciamiento, este último, en el que no hubo lugar para la condena del terrorismo etarra,
En la rueda de prensa también han participado otros dirigentes abertzales como Rufi Etxebarria, Tasio Erkizia, Amparo Lasheras y Marian Beitialarrangoitia, que ha sido la encargada de las intervenciones en euskera. Sus valoraciones nada tienen que ver con la
unanimidad que quedó reflejada ayer entre el Gobierno y las fuerzas políticas. Todos coinciden en que el anuncio de la banda es "insuficiente" y "decepcionante" e incluso aseguran que se trata de una estrategia para que la izquierda abertzale concurra en las próximas elecciones.