Sebastián Barahona relata la historia de la religiosidad popular de Mengíbar

Barahona agradece el aplauso del público asistente.
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Barahona agradece el aplauso del público asistente. / IDEAL

La ponencia, organizada por el IEG y el Consistorio, concitó el interés de los vecinos que llenaron el salón de la Casa de la Cultura

IDEAL JAÉN

'Religiosidad popular en Mengíbar: costumbres y tradiciones' fue el título de la conferencia que pronunció el cronista oficial e hijo predilecto de Mengíbar, Sebastián Barahona Vallecillo, en un acto organizado por el Instituto de Estudios Giennenses (IEG), del que Barahona es colaborador en la sección de Cultura Tradicional, en colaboración con la concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Mengíbar.

El acto contó con la presencia del alcalde de Mengíbar, Juan Bravo Sosa; la concejal de Cultura, Adela Pérez Alonso, y Enrique Gómez Martínez, consejero del IEG, coordinador de la sección de Cultura Tradicional y cronista oficial de Andújar. Asistieron otros miembros del equipo de Gobierno mengibareño, el párroco de San Pedro Apóstol, Antonio Lara; y numerosos vecinos que prácticamente llenaron el salón de actos de la Casa de la Cultura.

Barahona relató la religiosidad popular desde sus orígenes en Mengíbar, e hizo un repaso por su singladura hasta la actualidad, haciendo especial mención al papel «esencial» que han tenido las cofradías para la difusión de la religión y para la implantación y desarrollo de las múltiples y ricas costumbres y tradiciones que se han vivido en la villa a lo largo de las últimas centurias.

También destacó o que el cristianismo «nació y se extendió por estas tierras» gracias a San Eufrasio, patrón de la Diócesis de Jaén, que fue obispo de Iliturgi y ejerció su apostolado en Mengíbar y alrededores. «El Evangelio se predica en Mengíbar en los primeros momentos del cristianismo, ya que Iliturgi, como el resto de la península Ibérica, fue conquistada por Roma hacia el año 217 antes de Cristo. En el siglo III d. C., la población de Iliturgi cuenta ya con una iglesia local, una comunidad cristiana que envía al concilio de Iliberis o Elvira a un representante, lo que demuestra de que esa comunidad debía estar afianzada y ser pujante», subrayó el cronista oficial mengibareño.

De igual forma, en su alocución, Barahona Vallecillo desgranó numerosas tradiciones y curiosidades de la historia religiosa de la villa, algunas de ellas desaparecidas, y destacó la vigencia de algunas como las de los Rosarios de la Aurora, San Antón o las Cruces de Mayo.

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