La lluvia provoca importantes bajas por muerte en la ganadería de la provincia de Jaén

La lluvia provoca importantes bajas por muerte en la ganadería de la provincia de Jaén

Los corderos recién nacidos, debido a la lluvia y el frío, no comen y están falleciendo en los últimos días en distintas comarcas

R. I. JAÉN

Las abundantes lluvias que están cayendo en los últimos días sobre la provincia están provocando importantes bajas en la cabaña ganadera jienense. Las precipitaciones han llegado en un momento en el que las ovejas están pariendo, pero los corderos recién nacidos, debido a la lluvia y las bajas temperaturas, no maman y están muriendo. No se trata de un caso aislado, sino que son muchos los ganaderos que se están viendo afectados por la situación en diferentes comarcas de la provincia en las que se practica la ganadería extensiva y las ovejas se encuentran al aire libre.

El problema se puede prolongar en el tiempo, ya que cuando los corderos que están logrando sobrevivir crezcan un poco, son más proclives a sufrir enfermedades como hongos y diarrea, debido a que con la humedad y las defensas bajas son de fácil propagación, con las consiguientes pérdidas también para los ganaderos.

Además, también se están confirmando la aparición de muchos casos de basquilla en corderos debido al mal tiempo (sus síntomas son el babeo del animal, castañeteo de dientes y, finalmente, la muerte).

El ganadero Antonio Punzano, presidente de la Agrupación de defensa sanitaria 'Los campos de Santiago Pontones', subraya que se debe buscar una solución para que este tipo de situaciones no se vuelvan a repetir. Por ello, apunta que una opción sería que -en el caso de montes de titularidad pública- parte del dinero que pagan los ganaderos por el arrendamiento de la tierra, se destine por parte de la Administración pública a la construcción de naves, cercados o vallas en las que las ovejas que van a parir puedan resguardarse. O que una fracción de esa cantidad económica se les condone y sea el propio ganadero el que se encargue de la construcción de las naves. “De esta forma, ese dinero se destinaria a la ganadería para que tuviera un lugar seco en el que quedarse para dar a la luz a los corderos y no existan problemas”, explica Punzano.

Esta solución se realiza ya en algunas zonas de la provincia, como en Santiago-Pontones, donde la Consejería de Agricultura condona parte del dinero para la construcción de infraestructuras para el ganado y el Ayuntamiento arregla los abrevaderos con cargo también al canon que pagan los ganaderos por el arrendamiento de tierras.

La idea es que esta opción se extienda a toda la provincia y los ganaderos de ganado extensivo puedan proteger a sus animales de las inclemencias del tiempo en los montes públicos, que son precisamente los que más carecen de infraestructuras que serían de mucha utilidad para el ganado.

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