El litoral jienense, en óptimas condiciones

Piscina natural de la Peña del Olivar con agua del arroyo de los Molinos, en el municipio de Siles.
Piscina natural de la Peña del Olivar con agua del arroyo de los Molinos, en el municipio de Siles. / IDEAL

Con nueve zonas naturales de baño autorizadas, es la provincia que más tiene de Andalucía

LEONARDO LÓPEZJAÉN

En vez de paseos marítimos, senderos. En vez de arena, vegetación en plena montaña. En vez de sombrillas, tiendas de campaña. Es lo que se puede observar en las costas de Jaén; las llamadas costas de interior. La provincia cuenta con nueve zonas autorizadas para el baño repartidas entre Cazorla, Andújar, Baños de la Encina, Villacarrillo, Villanueva del Arzobispo y Santiago Pontones, la que más de Andalucía.

En estos emplazamientos naturales nos podemos encontrar zonas recreativas con merenderos, aparcamientos y zonas habilitadas para disfrutar de un baño. Al ser lugares situados en las sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, son ideales para practicar deportes como senderismo, piragüismo o rápel entre otros.

Es el caso del embalse del Encinarejo, situado a unos 20 kilómetros de Andújar y que dispone de un área recreativa con mesas, bancos, barbacoas y contenedores. Con una vegetación en la que predominan alisos y fresnos, es una zona de interés en la que se pueden ver especies protegidas como los linces ibéricos y aves como el águila real. Inaugurado en la II República con la finalidad de producir energía hidroeléctrica, es uno de los pantanos más antiguos de la cuenca del Guadalquivir. Además de poder bañarse, en este embalse se pueden hacer rutas de senderismo o visitar el poblado del Encinarejo donde vivían los trabajadores que construyeron el pantano.

«Nuestros parques naturales cuentan con una gran variedad de zonas para disfrutar del baño»

También en Andújar, está el río Jándula que es otra de las nueve zonas de baño autorizadas en la provincia. Es un afluente del río Guadalquivir en el que acaba desembocando tras recorrer Sierra Morena.

Otro embalse en el que está permitido el baño es en el del Rumblar, en Baños de la Encina. Construido en el cauce del río Rumblar, afluente del Guadalquivir, en 1941, en este pantano habitan barbos, carpas y black bass. Entre las encinas y alcornoques que ocupan la vegetación de la zona se pueden observar aves como cigüeñas negras o buitres leonados, aparte de nutrias, zorros o linces entre otras especies.

Entrando en zonas más profundas de la sierra jienense, encontramos el Puente de las Herrerías, situado a 20 kilómetros de Cazorla. Según cuenta la leyenda, este puente que aún se conserva en buen estado, fue construido en una noche por los caballeros de Isabel la Católica cuando se dirigía a la conquista de Granada. En esta zona situada en pleno corazón de la sierra de Cazorla, hay servicios de alojamiento en camping, cabañas de madera o en un refugio hotel, además de contar con un restaurante y una piscina.

El entorno que rodea al Puente de las Herrerías es idóneo para desarrollar rutas senderistas, rápel, escalada, descenso de barrancos o tirolina entre otras actividades.

Otra de las zonas habilitadas para el baño en la sierra de Cazorla es el río Linarejos, en el que hay una de las zonas recreativas más conocidas de toda la sierra con una piscina presa, merenderos y un bar. Este río atraviesa el bosque, rodeado de vegetación de sauces, chopos, fresnos y quejigos. Este hecho hace que cuando hay poca actividad humana algunos mamíferos de la zona como los gamos, los jabalíes o los muflones bajan hasta esta zona.

En Villanueva del Arzobispo el Charco de la Pringue, también conocido como el Charco del Aceite, es otra de las nueve 'playas' de Jaén. Esta piscina natural creada en el cauce del Guadalquivir, está situada a algo menos de 20 kilómetros del municipio jienense y cuenta con una zona recreativa con mesas de piedra e incluso un pequeño bar.

Al igual que el Puente de las Herrerías, su nombre viene de una antigua leyenda que cuenta que un hombre bajaba de la sierra con su mula con unos cántaros de aceite cuando, al llegar a aquel lugar, los cántaros cayeron derramando ese líquido tan espeso en el agua.

Cerca del Charco del Aceite, en Santiago de Pontones se encuentra el Charco de la Cuna. Se trata de una poza con una cascada que pertenece al río Borosa. Una de las actividades más famosas que se puede hacer en este lugar es una ruta senderista hasta el nacimiento de este río, pasando por las distintas pozas que deja a su paso.

En la Sierra de Segura, el arroyo de los Molinos es otra de estas zonas autorizadas para el baño. A poco más de un kilómetro del municipio de Siles, encontramos la Peña del Olivar, un área recreativa compuesta por una piscina natural, un bar y un camping.

Y por último, en Villacarrillo encontramos el río Aguascebas, que nace en la sierra de Las Villas y desemboca en el Guadalquivir a la altura de Mogón. El año pasado, la Unión Europea desaconsejó el baño por la mala calidad del agua. En cambio, según las primeras pruebas realizadas este año, la calidad de sus aguas es óptima para el baño.

Control del agua

Como es habitual en los últimos años, técnicos de la delegación territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales realizarán un total de 45 visitas repartidas entre las 9 zonas de baño; es decir, 5 visitas a cada una de ellas durante todo el verano.

«Estas inspecciones sirven para comprobar si el agua cumple los parámetros exigidos por la legislación actual para que no suponga ningún tipo de riesgo de cara a la población, además de evaluar su calidad higiénica», señaló la delegada territorial, Teresa Vega. Estos controles permiten elaborar informes de manera quincenal sobre el estado sanitario y calidad del agua de las distintas zonas de baño.

Según las primeras pruebas realizadas en las nueve zonas de baño autorizadas en la provincia han señalado que sus aguas se encuentran en buenas condiciones sanitarias. «Desde la Junta velamos por que las aguas estén siempre en óptimas condiciones», afirmó la delegada.

Además, Teresa Vega quiso destacar la calidad de estos nueve espacios naturales con los que cuenta Jaén, siendo así la provincia con más zonas de baño interior autorizadas en toda Andalucía pese a que hace unos años atrás se descatalogaran cerca de una veintena de espacios naturales similares. «Nuestros espacios y parques naturales cuentan con una magnífica variedad de zonas para disfrutar del baño en los meses de verano», apostilló la delegada.

No obstante, la responsabilidad de mantener las condiciones de limpieza y salubridad, y adoptar las medidas de gestión que se requieran de las zonas de baño corresponde a los distintos ayuntamientos.

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