Un juez ordena el derribo de un chalé ilegal en el Parque de Cazorla y Segura

Agente de Medio Ambiente en labores de vigilancia. /CONSEJERÍA DE MEDIO AMBIENTE
Agente de Medio Ambiente en labores de vigilancia. / CONSEJERÍA DE MEDIO AMBIENTE

Pidió licencia para reformar una caseta de aperos en Santiago Pontones y se hizo una vivienda en suelo protegido

Juan Esteban Poveda
JUAN ESTEBAN POVEDAJAÉN

El juzgado de lo Penal 3 de Jaén ha condenado a un vecino de Santiago Pontones a un año y medio de cárcel, multa de 2.160 euros y a que derribe la casa de campo que se hizo al margen de la legalidad en pleno Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas. La sentencia aún no es firme y puede ser recurrida, pero es uno de las pocas demoliciones acordadas en los juzgados de la provincia en los últimos meses.

La sentencia argumenta además que la obra debe ser derribada porque no es legalizable y se encuentra en un terreno especialmente protegido dentro del Parque Natural. Ni la presencia de otras edificaciones en la zona ni «la impunidad administrativa o la desidia de los poderes públicos» sirven de excusa.

El 13 de abril de 2012 un vecino de Santiago Pontones pidió licencia administrativa para hacer una obra menor de reforma en una caseta de aperos de su propiedad en un terreno. Se la concedieron el 25 de mayo de ese año. Pero en vez de una obra menor, el acusado echó abajo la caseta de aperos de 23 metros cuadrados y construyó una nueva edificación de más de 50 metros, con cuarto de baño, antena de televisión, frigorífico, placas solares, chimenea, fregadero y todo lo necesario para habitarla.

La obra se hizo en una parcela que tiene uso exclusivo de huerta, considerado espacio valioso de ribera dentro del Parque Natural, a menos de dos metros de distancia un camino público.

Argumentación

En su argumentación jurídica, la magistrada Erika Ávila considera que el acusado incurrió de lleno en un delito contra la ordenación del territorio al construir una edificación no autorizable en suelo protegido. En el juicio los peritos dejaron claro que la obra no se puede legalizar y que es una vivienda, uso prohibido para esa parcela, que incumple la distancia mínima obligatoria exigida además a los caminos y a los linderos.

Un agente de Medio Ambiente declaró que denunció la obra porque la licencia era para arreglar una caseta y se hizo una construcción mucho mayor. La directora del parque natural declaró que se trata de una construcción ilegal, y un técnico del parque confirmó esas impresiones.

La jueza considera que el acusado actuó además a sabiendas de que lo que hacía incumplía la ley. «No veía la trascendencia de lo que hacía, y como tenía humedad la tuvieron que tirar y tenía el capricho de hacerla y lo hizo», se puede leer en la sentencia.

El acusado admitió que sabía que tener licencia para la obra que hizo y que carecía de ella.

Fotos

Vídeos