Una familia volcada con los refugiados

Víctor Carrero -tumbado delante-, junto con voluntarios y refugiados sirios tomando té./IDEAL
Víctor Carrero -tumbado delante-, junto con voluntarios y refugiados sirios tomando té. / IDEAL

Lisardo, Eva, Dani y Víctor, de Andújar, son voluntarios en Atenas y recaudan fondos para ayudar a este colectivo «olvidado»

Laura Velasco
LAURA VELASCOJAÉN

Lisardo (padre), Eva (madre), Dani y Víctor (hijos) son miembros de una misma familia. Aparentemente una familia normal, residente en Andújar y a la que le gusta ayudar. Pero es precisamente esta vocación por ayudar la que les hace especiales. Y es que están volcados con la causa de los refugiados, un colectivo «olvidado» y en una situación terrible, según denuncian.

La familia pertenece a SOS Refugiados, una Asociación de Cooperación y Desarrollo creada para facilitar la acogida e integración de refugiados en España, provenientes principalmente de los conflictos de Siria, Irak y Afganistán. «Como apenas llegan refugiados a España y estos quedan atrapados en Grecia, decidimos llevar allí nuestra ayuda, sabiendo que miles de personas malviven en las calles, en campamentos y centros de acogida de Atenas llamados squats», recalcan desde la asociación.

La labor que realizan en Grecia es más amplia, pero Víctor Carrero, de 20 años, incide en el gran proyecto del colectivo: un edificio en el centro de Atenas, el Victoria Social Center, dedicado a ayudar a los refugiados. Allí, reparten cerca de 600 comidas diarias y 300 desayunos; reparten pañales y ropa; dan clases de inglés, griego y español; asociaciones externas ofrecen ayuda psicológica y hay zonas dedicadas a los niños. «Los que hacen de voluntarios allí van a dejarse los cuernos. Yo he estado dos meses de verano y uno en la pasada Navidad, y mi familia también han estado trabajando en el edificio. Seguiremos haciéndolo hasta que sea necesario, es gratificante ver cómo se materializa esa ayuda económica que la gente aporta», destaca el joven.

«Los refugiados están olvidados, pero siguen allí y están igual o peor que antes»

Los beneficiarios principales son, como no, los refugiados, pero no le niegan la ayuda a los griegos que acuden en su busca por no tener dinero para comer. Y la situación es, a juicio de Víctor Carrero, crítica. Lamenta que apenas tienen ayudas del Gobierno y la mayoría vive «en edificios desocupados o en campos de refugiados, hacinados en 'containers' o tiendas de campaña». «No es la mejor de las situaciones para alguien que viene de una Guerra Civil y ha dejado atrás la destrucción. Llegan aquí y les tratan fatal», denuncia el joven, que recalca que la mayoría de refugiados a los que atienden provienen de Siria o Afganistán.

Entre los miles de traumas que pasean por las calles del edificio, Víctor Castillo recuerda uno que le marcó especialmente. «Atendimos a un hombre que había perdido a su mujer y a su hijo tras caer una bomba en su casa. Otro hijo desapareció y lo encontró en Turquía tiempo después», relata. Historias impactantes por las que, lamenta, la sociedad ya no se interesa. «Los refugiados están olvidados, pero siguen allí y están igual o peor que antes, porque las ONG importantes se están yendo. Quedan Acnur y Unicef, pero muchas dicen que no tienen fondos para estar allí. Es una excusa, porque nosotros al final conseguimos financiación para seguir y eso que somos pequeños», insiste.

Testimonios duros

El joven de Andújar califica de «gratificante» la experiencia de ser voluntario en Atenas, aunque recalca la dureza de los testimonios, que impactan especialmente los primeros días. «Cuentan historias de cómo han llegado y todo lo que han dejado atrás y es muy duro. Por lo general hay muchísima gente buena, también unos pocos que no lo son, pero como en cualquier parte. Las relaciones con ellos son muy fáciles, es sencillo entablar amistad», apostilla.

Para ayudarles en todo lo posible y sufragar los gastos del edificio donde los atienden, desde SOS Refugiados han puesto en marcha una campaña de crowdfunding. «Entre todos luchamos por tenerlo abierto e ir pagando las facturas de luz, agua, etc. Estamos buscando las aportaciones de empresas, ayuntamientos o particulares que quieran ayudar. Al principio iba bien y conseguimos más de 3.000 euros, ahora se ha estancado un poco», añade. La página web donde se puede colaborar es https://www.gofundme.com/sosrefugiados.

«La crisis de refugiados se está agudizando por la falta de esperanza. Alrededor de los campos y squads están surgiendo nuevos conflictos, nuevos problemas, nuevas mafias. Ahora nuestra mayor necesidad es la comida y las donaciones económicas para seguir manteniendo el Victoria y comprar comida fresca», inciden desde la organización, que lamenta tener que realizar «las labores que les corresponden a los gobiernos de la Unión Europea».

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