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Mujeres que luchan por mujeres libres

Algunas de las integrantes en la Asociación de Mujeres Progresistas Mariana Pineda de Martos.
Algunas de las integrantes en la Asociación de Mujeres Progresistas Mariana Pineda de Martos. / IDEAL
  • OTRAS MIRADAS | ASOCIACIÓN MUJERES MARIANA PINEDA DE MARTOS

  • «No entendemos de razas ni de colores», afirma el colectivo marteño, que ha desarrollado un programa de ayuda e integración para inmigrantes

Mariana Pineda fue una heroína española que vivió en el primer tercio del siglo XIX. Viuda y madre de varios hijos de corta edad, fue denunciada por haber bordado en una bandera la leyenda 'Ley, Libertad, Igualdad' y acusada de pertenecer a una conspiración liberal. Al negarse Pineda a delatar a sus supuestos cómplices, se decretó su ingreso en prisión y, posteriormente, su ejecución en garrote vil. Se convirtió así en un símbolo de la lucha por defender la libertad y la igualdad.

Según la presidente de la Asociación Progresista Mariana Pineda de Martos, Teresa Amparo Castro, «esa fue la razón clara para dar nombre a la asociación que dirijo, porque las mujeres que hay en ella somos muy progresistas y un poco revolucionarias, empezando por mí», cuenta. La presidenta se encuentra muy implicada en el movimiento asociativo de Martos, interés que comenzó cuando constituyó hace ya tiempo un equipo de costaleras para que la Virgen de la Victoria pudiera procesionar por la localidad.

La asociación se fundó el 14 de octubre de 1999 en la localidad marteña y su éxito fue inmediato. A los tres meses contaba con más de un centenar de mujeres que quería participar y colabora en las acciones que llevarían a cabo en el futuro. El objetivo del colectivo desde que se creó ha sido la promoción y colaboración activamente en la integración de la mujer en la sociedad actual y organización de actividades, sesiones de trabajo y formación en relación a temas sobre la mujer. Cuenta demás - tal y como explica la presidenta - con la distinción de la Bandera de Andalucía, premio que concede anualmente la Junta de Andalucía.

A lo largo de todo el año celebran diferentes charlas y talleres dirigidas a la formación de la mujer, pero también al mantenimiento de las tradiciones, como transmisoras de la cultura popular. Algunos de los talleres en los que trabajan tienen su base en el ganchillo, bolillos, bordados en velos o frivolité, así como otras artes como pintura en tela o en botella, además de decoración en porcelanas y migas de pan, a lo que se une la restauración de cerámica o el tejido de variadas ropas con diferentes lanas.

También se reúnen semanalmente para charlar y tienen cuatro citas ineludibles al año. Una de ellas es la cena de Navidad, a las que se unen la comida de aniversario de la asociación en octubre, la celebración del Día de la Mujer y, por último, la elaboración de gachas por el día de Todos los Santos.

Ayuda a inmigrantes

Pero, además, esta asociación se encuentra muy involucrada en el tejido social marteño. Tanto es así que una de sus mayores preocupaciones es la del empleo, así como la de la situación de las personas inmigrantes que llegan al municipio. Precisamente, el año pasado pudieron llevar a cabo un proyecto con personas de otras nacionalidades y con el que se obtuvieron muy buenos resultados. Teresa asegura que la entidad se encuentra «muy contenta y orgullosa de su desarrollo».

La iniciativa, enmarcada en un Proyecto de Interés General y Social (IGS), se desarrolló durante nueve meses en el casco antiguo del municipio marteño donde se concentra la población inmigrante de origen árabe a la que se dirigió la iniciativa y mediante la cual pudieron dar asistencia de diversa índole a 177 inmigrantes. Se realizó a través de una subvención concedida por la Junta de Andalucía y por la que se pudo contratar a dos profesionales.

El proyecto se orientó a favorecer la integración y la inserción laboral de los inmigrantes a través de clases de español, informática y orientación laboral para ayudarles a realizar un itinerario laboral y encontrar trabajo. Teresa no esconde la necesidad de «dinamización del municipio porque son muchas las necesidades que existen y mucho lo que podemos hacer si nos ponemos manos a la obra», sostiene.

Este proyecto tuvo después continuidad tres meses más con la actividad 'La integración es cosa de todos' , con la que se siguió atendiendo a los inmigrantes con orientación laboral, clases de español y alfabetización informática, así como talleres de autoestima o habilidades sociales.

«Nosotros - cuentan desde la asociación - no entendemos ni de razas ni de colores, solamente buscamos que todos nos respetemos y seamos capaces de trasmitir unos a los otros que todos somos personas», aclara, con un evidente afán de continuar por esta línea de ayuda a los demás para luchar por la integración y la igualdad.