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Comienza la segunda fase de restauración del Puente Mocho

Comienza la segunda fase de restauración del Puente Mocho
  • Cuando finalicen las labores de restauración se procederá a la integración ambiental de la ribera mediante plantaciones y mejora de la misma

La Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, avanza en la restauración y consolidación del Puente Mocho, infraestructura de origen romano catalogada como Bien de Interés Cultural (BIC) que se encuentra ubicada entre los términos municipales de Beas de Segura y Chiclana de Segura (Jaén).

Desde el mes de agosto, cuando comenzaron las obras, las actuaciones se han centrado en el desvío del cauce del río Guadalimar, así como en la restauración de la calzada del puente y en las bóvedas intermedias.

"Se trata de un proyecto integral que conserva y pone en valor un patrimonio natural, rural y forestal, de gran relevancia cultural y etnográfica, por lo que no sólo mejorará la calidad de vida de la población sino que permitirá avanzar en un desarrollo sostenible de esta zona", ha destacado la delegada del Gobierno andaluz, Ana Cobo.

Lo ha hecho durante la visita que ha realizado este lunes a las obras junto con el delegado territorial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Juan Eugenio Ortega; la delegada territorial de Cultura, Turismo y Deporte, Pilar Salazar, y los alcaldes de Beas de Segura y de Chiclana de Segura, Sebastián Molina y Santiago Rodríguez.

Cobo ha detallado que, tras una primera fase en la que durante los meses de agosto y septiembre se han ejecutado trabajos previos de limpieza del puente, tareas relativas a la seguridad de los trabajadores y a la restauración de la calzada, los de las últimas semanas se han centrado en la restauración de todas las bóvedas, a excepción de la principal, así como se ha llevado a cabo la limpieza del margen del río por el que se ha desviado el agua.

Según ha añadido, durante los meses de noviembre, diciembre y enero se van a realizar las labores de reconstrucción de la bóveda principal a través de "un trabajo minucioso en el que cada una de las piedras se evalúa, se sustituye o se vuelve a colocar".

"Esta labor nos ha obligado desde la administración a apostar por un equipo humano reducido y especializado que no puede avanzar con las demás fases de la obra mientras no haya finalizado la anterior", ha resaltado la delegada de la Junta.

Por último, en los meses de febrero a mayo, una vez que las labores de restauración hayan finalizado, se procederá a la integración ambiental de la ribera mediante plantaciones y mejora de la misma. Así, tras la recomposición de la ribera a su estado inicial, se darán por finalizados unos trabajos con los que se pretende devolver a esta zona de paso ganadero entre la Sierra de Segura y Sierra Morena su valor arquitectónico y cultural.

Cobo ha señalado que el plazo de ejecución de la obra es de diez meses, hasta el próximo mes de mayo, y coincide con la época del año en la que el río Guadalimar, que es un río caudaloso, tenga el nivel bajo para facilitar los trabajos.

"Las lluvias de la última semana han alterado el cronograma de las actuaciones debido a la imposibilidad del manejo de maquinaria pesada, pero se mantiene la previsión de finalizar este proyecto, que cuenta con una inversión de 327.000 euros, en el plazo previsto", ha concluido.