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La provincia de Jaén se apunta a la cerveza

Maestro cervecero recoge lúpulo con sus manos.
Maestro cervecero recoge lúpulo con sus manos. / M. Á. C.
  • Santiago de la Espada apuesta por el cultivo del lúpulo, 'monopolizado' por León

Oro verde, lo llaman en León. Allí, una pequeña comarca, Carrizo de la Ribera, produce más del 99% del lúpulo con el que se elabora la cerveza española. Se trata del ingrediente clave de la cerveza, responsable de sus sabores amargos y los aromas propios de la cerveza. Es uno de los cuatro elementos básicos para elaborarla de cualquier índole, junto a la cebada, el agua y la levadura. Y en España no se exporta ni un kilo; de hecho, hay que importar. «El cultivo actual no cubre las necesidades de producción de cerveza», aseguran desde Cerveceros de España. No solo por la cantidad; también por la variedad. Y es ahí donde ha visto una ventana de negocio en Santiago de la Espada, que ha comenzado a cultivar lúpulo en sus tierras, gracias al Plan de Nuevos Cultivos, que contempla introducir el lúpulo en Santiago de la Espada, localidad del Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas, puesto en marcha por la Diputación de Jaén y en el que colaboran, entre otros, desde Heineken España, responsable de Cruzcampo.

El lúpulo necesita climas continentales, con inviernos fríos y húmedos, suelos profundos y PHs neutros o ligeramente ácidos. El clima y el tipo de terreno de la localidad en la Sierra Mágina favorecerían el cultivo del lúpulo, del que existen más de cien variedades, con diferente amargor o sabor.

El cultivo más rentable por ha

Cada maestro cervecero decide qué combinación de lúpulos usa para crear su cerveza. El proyecto está dando sus primeros pasos, pero según sus responsables los primeros resultados apuntan a un producto de calidad, por lo que el número de hectáreas se podría incrementar en el futuro.

De 474 hectáreas que se cultivan en nuestro país de esta planta trepadora, 469 están ubicadas en la provincia de León y las cinco restantes en La Rioja. El lúpulo es actualmente uno de los cultivos más rentables, siendo el primero en ingresos brutos por hectárea (según datos de la Junta de Castilla y León, más de 9.000 euros por hectárea).

El cultivo en nuestro país se inició en Galicia y Asturias a principios del siglo XX, se expandió en los años cincuenta y sesenta pero a mediados de los ochenta se abandonó. Ahora apenas queda una pequeña plantación impulsada por la Xunta.

Alemania (Baviera) es la gran productora de lúpulo en Europa. Dentro de la UE, España ocupa el sexto lugar, pero si se tienen en cuenta solo las variedades amargas, ocupa el tercero con el 4,2% de la producción, por detrás de Alemania (85,3%) y Polonia (5,8%), según datos del Ministerio de Agricultura. Desde la provincia de Jaén se pretende ahora aprovechar este ‘hueco’ en la producción de lúpulo. Es uno de los proyectos que buscan diversificar el campo y el tipo de cultivos, sin dejar de apostar por ello por el aceite de oliva. De hecho, otro de los proyectos en los que se trabaja con agricultores de la zona es aprovechar el olivar de calle ancha para otros cultivos diferentes, entre ellos cebada. Así lo aseguraron ayer desde Heineken, que de conseguir con los valores proteicos requeridos y las condiciones necesarias para sus recetas «apostaríamos por cebada de la provincia».

El pasado septiembre la compañía suscribió también un acuerdo con el IFAPA para la investigación y promoción del uso eficiente del agua en el cultivo de cebada en Andalucía. La compañía invertirá 200.000 € en el proyecto, cuyos ensayos se realizarán en campos de olivar de Jaén y Granada. Heineken España espera ahorrar con esta iniciativa unos 700 millones de litros de agua al año.