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Medalla. El agente Moreno posa con su medalla de bronce a las puertas de la Comandancia de la Guardia Civil de Almería.
Medalla. El agente Moreno posa con su medalla de bronce a las puertas de la Comandancia de la Guardia Civil de Almería. / F. GAVILÁN

Un 'sensei' en la Guardia Civil

  • El agente Moreno gana la medalla de bronce en kárate en los VI Juegos Europeos de Policías y Bomberos

Javier J. Moreno Oliver es un agente de la Guardia Civil destinado desde hace once años en el Puesto de la Benemérita de Pulpi. Nacido hace 36 años en la localidad de Cazorla, este agente es conocido entre sus compañeros como el 'sensei'. «Así me llaman los demás guardias», reconoce entre risas el propio Javier.

No es para menos. Y es que este agente de la Guardia Civil ha conseguido la medalla de bronce en la modalidad de karate tras quedar en tercera posición en los VI Juegos Europeos de Policías y Bomberos, celebrados el pasado mes de junio en la provincia de Huelva.

Se trata de una prestigiosa competición que congregó a más de 15.000 personas, entre agentes de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad de la mayoría de los países europeos, bomberos y familiares de estos.

Javier J. Moreno reconoce que el karate ha formado parte de su vida desde que era pequeño. «Después de 30 años se puede decir que este arte marcial es una de mis pasiones», apunta el guardia tras señalar que durante los campeonatos tuvo la oportunidad de enfrentarse a rivales muy duros e incluso ante contrincantes que «han ganado campeonatos nacionales e internacionales en esta modalidad o rivales que, antes de convertirse en agentes, estuvieron en la élite de este deporte».

Javier tiene muchos motivos para estar contento. De hecho, los agentes y bomberos españoles quedaron en el primer puesto del medallero en la modalidad de karate, por delante de la delegación rusa. En total, diez oros, dos platas y un bronce, el suyo, un cómputo de reconocimientos que este guardia civil tacha de «excelente» y que le llena de grandes recuerdos.

«Lo más emocionante fue subir al podio para recibir mi medalla con una camisa de servicio de la Guardia Civil. El pabellón se puso en pie y comenzó a aplaudir al ver que era un agente de la Benemérita», recuerda emocionado el agente Moreno, quien destaca que en esta competición, a diferencia de otras, «el compañerismo y el buen ambiente entre todos los agentes se impuso a la rivalidad».

Filosofía de vida

Pero el amor que procesa el agente Moreno por este deporte no se queda en una mera competición. «El kárate me ha servido a lo largo de toda mi vida para superar muchos objetivos. Yo era muy nervioso de pequeño y este arte marcial me sirvió para relajarme y concentrarme en mis tareas e incluso me fue de gran ayuda para superar las oposiciones a la Guardia Civil», añade. Javier cuenta actualmente con el segundo dan de karate, pero su motivación ahora se centra en la enseñanza. «Actualmente soy monitor de intervención operativa y formo a otros agentes en técnicas de intervención policial», puntualiza Javier J. Moreno.

El agente enseña como realizar luxaciones, proyecciones o estrangulaciones a sus compañeros «sin causar daño al detenido y siendo lo más efectivo posible en la labor policial», explica Javier, quien atiende que las artes marciales no sólo se nutren de un carácter estrictamente físico, sino que el factor psicológico también es una pieza fundamental de esta disciplina.

En este sentido, el guardia Moreno también muestra a sus compañeros una técnica infalible que ha triunfado en países como Estados Unidos y que en España no para de ganar adeptos. Se trata del llamado 'judo verbal'. «Una técnica -en palabras del agente- que enseña a los guardias a dirigir las hostilidades verbales y mantener el control del diálogo hasta su resolución profesional».

Y es que las artes marciales y la defensa personal son mucho más que unas simples técnicas escritas en un manual. «Es una filosofía de vida», asegura el agente Moreno tras recomendar a todas las personas que practiquen artes marciales. «Este deporte te genera mucha confianza en ti mismo. Te ayuda a enfrentar muchas situaciones de tu vida e incluso hasta hablar en público», explica.