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1.561 alumnos ingresan en Baeza

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Las alumnas reciben las armas. / FOTOS: ENRIQUE

  • Los futuros guardias civiles se formarán en la academia baezana hasta el 15 de junio

Nerviosismo y curiosidad ante lo que les espera es lo que ayer vivieron, a partes iguales, los 1.561 seleccionados como alumnos correspondientes a la 122ª Promoción de acceso a la escala de Cabos y Guardias en la Academia de Guardias y de Suboficiales de Baeza. Se despidieron de sus familias el lunes por la tarde, pero no fue hasta ayer cuando sintieron, por primera vez, lo que es llevar una indumentaria oficial de la Benemérita sobre su piel. La academia de Baeza será su casa hasta el próximo 15 de junio, fecha en la que concluirá el primer periodo de su formación. Habrá un segundo, que comprenderá 40 semanas de duración, y que emplearán en realizar prácticas en Unidades.

El contingente que ya se forma en la academia baezana está compuesto por 1.388 hombres y 173 mujeres, de los que 476 acceden a las plazas restringidas para militares profesionales de tropa y marinería que reúnen las condiciones previstas, y 1.085 que lo hacen por acceso libre. David Beltrán es uno de los nuevos alumnos y procede de Valencia. El periodo de adaptación para él será más sencillo ya que ha hecho carrera como militar en el Regimiento de Transmisiones nº 21 (Marines) de Valencia. Sus primeras impresiones fueron muy buenas. «Conocía la academia por otros compañeros que también han estado aquí. Nos tratan muy bien, aunque es un trato diferente al que hemos tenido en el Ejército con un ritmo más pausado aquí», dijo el joven.

Horarios

La formación en la academia baezana no concede, sin embargo, muchos descansos. La jornada comienza a las 6:30 horas y el toque de silencio es a las 22:30 horas, con apenas dos horas de descanso para realizar las comidas. Los viernes al mediodía pueden salir y regresar a ella el domingo por la tarde. Él accedió a la Guardia Civil por las plazas restringidas para militares profesionales, pero en Baeza predominan aquellos que lo han hecho por acceso libre. Así lo consiguió Víctor Domínguez, natural de Ourense. Revela que la academia es tal y como esperaba ya que tenía referencias de ella. Asegura que el paso al centro lo ha vivido ‘tranquilamente’ y tiene claro su objetivo. «Espero sacar buena nota y quedar lo más arriba posible porque siempre he querido ser guardia civil», declaró el alumno mientras recogía su indumentaria.

Es uno de los pocos afortunados ya que, en la última convocatoria, se presentaron más de los 40.000 personas a las pruebas para entrar en la Benemérita. Otro de sus compañeros, Miguel Ángel Fernández, sólo ha necesitado presentarse dos veces a esta oposición para cumplir su sueño. El joven ha recalado desde Asturias en la academia de Baeza de la que destaca su buena organización. El curso de formación que allí recibirá sólo será un paso más en su carrera en el cuerpo. «Lo que quiero es ascender, especializarme en algo y seguir estudiando dentro del cuerpo. No tengo ninguna predilección porque me gustan todas las áreas de la Guardia Civil», explicó Fernández.

De forma ordenada y aprendiendo que la disciplina es muy importante para llegar a ser un buen guardia civil, fueron recibiendo por unidades algunas instrucciones, además de recoger la indumentaria que llevarán por la academia, conocer sus habitaciones y hasta pasar por la peluquería. En la mañana se ayer también conocieron cómo funciona la Guardia Civil en un vídeo que proyectaron. La academia se llenará de ‘vida’ con la incorporación de estos alumnos que jurarán bandera en el mes de diciembre.

Un acto que, presumiblemente, vivirán junto a sus familias. Mientras que ese significativo día llega, tendrán una nueva ‘familia’ junto a sus compañeros y los más de 300 trabajadores que hay en la academia de la Ciudad Patrimonio de la Humanidad. Quien no perdió detalle alguno ayer de la llegada de los nuevos alumnos fue el director de la academia, Juan Miguel Jiménez. El reto que tienen por delante es capacitarles y convertir a un personal civil o procedente de las Fuerzas Armadas en un guardia civil.

La novedad en los últimos años es que, como consecuencia de la crisis económica, no son pocos los que ingresan en el Cuerpo teniendo estudios universitarios, lo que ha hecho que la promoción que acaba de empezar su formación sea la más preparada de la historia de la academia de Baeza. «Evidentemente es una de las que mayor nivel académico tiene. La gente viene mucho más formada que anteriormente y esperemos que eso también suponga un incremento de la profesionalidad», subrayó el director.

Otra cuestión que quiso reseñar Jiménez es el ‘esfuerzo’ que realizan toda la plantilla y el propio centro cada vez que se inicia un nuevo curso. «Cuestiones tan sencillas como entregar la uniformidad, la distribución de todos ellos, la ubicación, el encuadramiento en cada unidad ha supuesto un esfuerzo importante desde el punto de vista logístico y ha habido una serie de recursos materiales que hemos tenido que destinar para ello», recalcó el director. Además, han tenido que incrementar los recursos humanos con el aumento de más profesores, «prácticamente duplicarlos», dijo. Cuentan para ello con 51 Suboficiales, Cabos y Guardias pendientes de incorporarse para hacer las labores de instructores, monitores y personal administrativo. Dispondrán a su vez de otros 45 ó 50 profesores que se sumarán, además de otros 29 docentes que ya están trabajando en la academia de Baeza.