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290 agentes de la Guardia Civil lucharán contra el furtivismo en la berrea

290 agentes de la Guardia Civil lucharán contra el furtivismo en la berrea
  • Por primera vez se ampliará a toda la provincia y se prolongará hasta el final de la veda, a mediados de febrero

La Guardia Civil va a destinar a 290 miembros y 116 vehículos, además de un helicóptero y una embarcación, al operativo que se va a establecer en los parques naturales y zonas de caza mayor de la provincia para combatir el furtivismo en la berrea, de acuerdo con los datos ofrecidos por el subdelegado del Gobierno, Juan Lillo, en la reunión celebrada para coordinar el dispositivo de prevención de la caza furtiva.

Como principales novedades del plan, Juan Lillo ha señalado la ampliación del dispositivo a toda la provincia, y no sólo a Sierra Morena como hasta ahora, y la prolongación del calendario de vigilancia, que se alargará más allá de la berrea, hasta el cierre de la veda de caza mayor, a mediados del mes de febrero, además de incorporarse al servicio más personal y nuevos medios técnicos. El subdelegado ha destacado la cooperación entre las entidades participantes como base de la eficacia del operativo.

Junto al subdelegado del Gobierno, a la reunión han asistido el delegado de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía, Juan Eugenio Ortega; el teniente coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil, Luis Ortega; responsables de la Agencia del Medio Ambiente, Seprona y Policía Nacional Adscrita a la Junta, además de representantes de los cotos de caza.

Por parte de la Guardia Civil, parte del operativo previsto ha iniciado ya sus primeras misiones de vigilancia en el monte, aunque será el próximo lunes, día 19, cuando entren plenamente en servicio la totalidad de los miembros y vehículos destinados a esta vigilancia, integrada específicamente por 290 efectivos, además de las plantillas de los 37 puestos del Cuerpo ubicados en los municipios de los parques naturales, junto con 83 vehículos de cuatro ruedas, 33 motocicletas todoterreno, un helicóptero y una embarcación. En esta lucha contra la caza furtiva, también se dispondrá de una cámara térmica de visión nocturna de largo alcance para localizar a los furtivos que operen de noche.

Como decimos, el dispositivo de la Guardia Civil se prolongará hasta mediados de febrero, aunque coincidirá desde mediados de noviembre con el plan de vigilancia en las zonas rurales que lleva a cabo cada campaña olivarera para prevenir los robos de aceituna en el campo.

Juan Lillo ha recordado que la caza furtiva es una práctica ilegal que ocasiona un gran daño a las especies afectadas y a la actividad legal de las fincas de caza mayor. Los cazadores furtivos suelen aprovechar la época de la berrea para abatir fácilmente a sus piezas, ya que los animales están en su ciclo de reproducción, lo que hace que se agrupen, sean descubiertos con facilidad y estén más indefensos. Además, ciervos y gamos, entre otras especies, cuentan en esta época con unas cuernas desarrolladas, que les dan más valor en el mercado.

El subdelegado se ha mostrado convencido de la eficacia de este dispositivo para dificultar la actividad del furtivismo, a pesar de la gran extensión de terreno a vigilar, que comprende los parques naturales y espacios naturales protegidos, junto a los más de dos centenares de cotos de caza mayor existentes en la provincia.

El operativo de vigilancia contra la caza furtiva durante la época de la berrea lo puso en marcha la Guardia Civil por primera vez en el año 2006 para erradicar esta práctica en la zona de Sierra Morena, sumándose al mismo la Junta de Andalucía en 2009. La extraordinaria colaboración entre todas las entidades públicas participantes, junto con la guardería de los cotos privados, arrojó unos resultados muy positivos, que ahora se van a ampliar a todas las zonas de caza mayor de la provincia.