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Arqueólogos localizan dos collares con más de 13.000 años de antigüedad en una cueva de Bedmar

Arqueólogos localizan dos collares con más de 13.000 años de antigüedad en Bedmar
  • Todas las piezas han sido expuestas durante unos días en el municipio para que la ciudadanía comprobara de cerca los restos encontrados

Un grupo de arqueólogos de diferentes universidades españolas han excavado durante el mes de agosto la cueva ubicada en La Serrezuela de Bedmar (Jaén), donde se han encontrado diversidad de cerámicas, molinos de manos, herramientas líticas, entre otras, pertenecientes al Neolítico y el Paleolítico Superior. Entre los hallazgos destacan dos collares con más de 13.000 años de antigüedad realizados con conchas marinas.

Todas las piezas han sido expuestas durante unos días en el municipio para que la ciudadanía comprobara de cerca los restos encontrados. Las excavaciones se han llevado a cabo durante 20 días en el mes de agosto con unos 14 participantes voluntarios de diferentes universidades entre ellas Burgos, Granada, Sevilla y Madrid además de algunos colaboradores y profesores que han coordinado los trabajos.

La dirección, según se ha informado desde el Ayuntamiento de Bedmar a Europa Press, ha corrido a cargo de la Fundación Instituto de Investigación de Prehistoria y Evolución Humana ha contado con la financiación de la Caja Rural de Jaén, mientras que el Ayuntamiento ha aportado los permisos, la residencia para los participantes, así como muchos materiales y logística necesaria.

La excavación se dividió en cuatro niveles. Según el director del proyecto de excavación, Marcos Bernal, en un primer nivel, se han encontrado restos del Neolítico con molinos de mano y algunas cerámicas como hallazgos más destacados.

En un segundo nivel, del Paleolítico Superior, se han encontrado piezas con una datación relativa de unos 13.000 años y "entre un conjunto de herramientas líticas realizadas con sílex, destaca sobre manera nueve conchas marinas que están perforadas y que unidas conformarían un collar en perfecto estado, con muy buena conservación".

Además, el valor de estas piezas es que "son de procedencia marítima, provienen de la costa, por lo que las sociedades cazadoras y recolectoras que habitaban estas cuevas de forma estacional, bien vinieron desde la costa con ese collar o bien ellos iban a un punto intermedio, por ejemplo Granada o a la zona del Río Mundo, y ahí hacían trueque con otros grupos que sí que venían de la costa".

En un tercer nivel de la excavación, también del Paleolítico y también de una etapa conocida como el Magdaleniense, se han encontrado más herramientas, y se ha hallado una peregrina, una concha de Santiago y que según Bernal "formaría parte de otro collar diferente más antiguo, y para el que se barajan las misma hipótesis de cómo pudo haber llegado a estas cuevas de la Sierra de Mágina".

En este nivel también ha aparecido un suelo de ocupación con restos de un hogar (un fuego), donde se aprecia restos de troncos quemados y estructuras de piedras. Por último en un cuarto nivel de excavación, han seguido apareciendo también industria lítica y huesos de fauna de la época.

Según el director de los trabajos, "en esta segunda excavación, este segundo año, hemos excavado unos ocho metros cuadrados y ha sido imposible llegar a la roca madre como pretendíamos porque se han hallado multitud de piezas que ahora analizamos y catalogamos".

Una charla coloquio bajo el título de 'Recolectores y Cazadores en la Sierra de Bedmar', impartida por el grupo de arqueología que ha llevado a cabo la campaña de investigaciones y estudios en la cueva del Portillo, en la Sierra de Bedmar ha servido de punto final para los trabajos realizados durante todo el mes de agosto por tres arqueólogos acompañados de once estudiantes de Arquelogía de diferentes universidades de todo el país.