Pero alguien radiografió por debajo de los toscares y detectó la riqueza del mármol. Desde hace varios años, con el silencio y la complicidad de algunos de los que debían proteger a nuestra pequeña comunidad y alertarnos para poder defendernos, se han ido armando de reconocimientos legales y en este momento preparan su asalto final en Medio Ambiente y en otras instancias oficiales, buscando depredar toda la belleza y habitabilidad a cambio de la riqueza escondida que sólo beneficiará a unos pocos ajenos al pueblo.
Ya está todo claro. Detrás de un nombre que aparece como testaferro, una empresa que desconocemos, se preparan para tomar Arbuniel como colonia. Con complicidades que también desconocemos, en el silencio y obscuridad de despachos incontrolados, se ha ido fraguando una embestida legal que pretende segar la inocente vida de nuestra pequeña comunidad.
Lo dicen los expertos: se contaminarán aires y aguas, se destruirá la cubierta vegetal y el torcal; el viento del este arrastrará polvos y ruidos y los estallidos de dinamita acabarán con el corazón mismo de tanta belleza: nuestro Nacimiento.Y decimos nosotros: no hay diálogo posible ni mediación (óigalo bien, Sr. Delegado de Medio Ambiente) con quienes nos quieren depredar, con quienes quieren arruinar la vida de todo un pueblo construyendo la cantera.
Sabedlo: si vosotros los electos no nos defendéis, asistiréis al levantamiento de todo lo vivo que hay en Arbuniel: desde el humus hasta los seres humanos nos erguiremos para que no pasen las máquinas y os maldeciremos por no cumplir con vuestra obligación de amparo y protección de la vida y del paisaje de Arbuniel. Tocaremos las campanas y avisaremos a todos los Ayuntamientos de Sierra Mágina, de la provincia Pensádlo, habrá solidaridades y a todos no podéis derrotarnos.





