El recinto ferial del Parque San Sebastián de Ogíjares es el lugar escogido para que, a partir de las 22.30 horas de mañana, todos los aficionados al flamenco que lo deseen puedan disfrutar de una noche donde figuras de la talla de José Menese o 'El Cabrero' descargarán manantiales de tradición y fiesta, con Juan Pinilla, galardonado en la última edición del Festival de las Minas, como maestro de ceremonia. También estarán Miguel de Tena, Aurora Vargas y Antonio Gómez 'El Colorao', al cante. El cartel lo completarán, como guitarristas, José Talavera, Antonio Carrión, Jorge Gómez, Diego Amaya, Rafael Rodríguez y el grupo de baile de Andrés Peña.
'El Cabrero' y las ropas de su profesión asentarán una vez más cátedra de naturalidad y respeto. José Domínguez Muñoz está por encima de modas o épocas, dejándolo claro en cada uno de sus recitales, donde se desangra por los palos más duros. Tras compartir escenario con gentes de la llamada 'world music', el fenómeno social de Aznalcóllar ha grabado un disco de tangos argentinos con el argumento de la sabiduría y la tranquilidad que supone tener los pies en el suelo.
José Menese no ha parado de crecer desde que empezara a cantar en la zapatería de su padre. Con menos de 30 años, este caballero del cante ya era referente mundial y padre del renacimiento cultural que el arte flamenco tuvo entre el sector intelectual y universitario. De Mairena se quedó con la pureza, sin dejarla nunca por muchas vueltas que haya dado por el mundo. Cante jondo sin impurezas para disfrutar y aprender.
De Tena a 'El Colorao'
Miguel de Tena llega de Badajoz con poco más de 30 años, un premio en la edición de 2006 del Festival de las Minas y muchas ganas de seguir aprendiendo aunque su estilo esté ya definido y sea joya de muchos quilates. Hablar de Aurora Vargas es hablar de fiesta, temperamento y movimiento. Un genio que ha dejado sin palabras a críticos de medio mundo y gestado artísticamente entre Sevilla y Cádiz.
Y Antonio Gómez 'El Colorao' pertenece a ese selecto grupo de granadinos que conoce a la perfección los cantes primitivos de la tierra. Artista y pedagogo en su escuela flamenca disfruta de siete discos en el mercado y todo el respeto de sus compañeros de profesión por saber encontrar un estilo basado en el dominio de un amplio repertorio de palos con especial amor a Granada.