Cincuenta niñas marcharon por las calles de un pueblo de Bangladesh en protesta contra el matrimonio forzoso de una de sus amigas, Habiba, de 13 años, obligada por su padre a casarse con un joven de 23. Las niñas, estudiantes en una escuela femenina, dieron el aviso a la policía tras sorprender al pueblo de Satkhira con su marcha de protesta.
El padre de la menor necesitado de dinero decidió casarla con un vecino diez años mayor, y la adolescente no se atrevió a protestar. Cuando Sultana habló de su boda con sus amigas de confianza, una de ellas pidió a su propio padre que diera parte a la policía, pero este no le hizo caso.
Sin otra alternativa, las amigas prepararon una petición y la llevaron a la comisaría más cercana donde inmediatamente impidieron la boda.
El padre de Habiba tuvo que firmar un pacto con la promesa de no casarla hasta que sea mayor de edad. Aunque el matrimonio infantil ha sido abolido por la mayoría de los gobiernos, continúa este tipo de enlaces en el sur de Asia, sobre todo en las zonas rurales.