Se llama ASHA y acaba de nacer. Es una ONG jienense dispuesta a poner un poco de luz a las vidas de los 'innombrables' e 'intocables' de los barrios rojos de Calcuta, en la India. También es fruto del trabajo de José Ángel Ballesteros, su presidente, así como de Laura Martínez y Elena Alcántara. Ellas son dos enfermeras que un buen día decidieron marcharse a la India para ayudar a los más desfavorecidos. Y, con no pocos esfuerzos, lo han conseguido. Allí han logrado montar, de la mano de la ONG 'New Light, un centro de salud para cubrir las necesidades sanitarias de miles de personas a los que sólo el simple hecho de no haber nacido en buena cuna les otorga la condición de escoria social.
El trabajo 'in situ' de Laura y Elena ha sido muy importante, a la vez que gratificante. No lo es menos el que hacen, junto a José Ángel y a otros tantos voluntarios, desde la capital. Su idea es tender una mano a Calcuta y, desde aquí, ayudar todo lo posible para mejorar la calidad de vida de los residentes en barrios como Kalighat. Han empezado pronto y, aunque sólo acaban de presentar la asociación, ya han puesto en marcha un mercadillo solidario con ropa y productos típicos de la India para recaudar fondos. Está en la sede de la Asociación de Vecinos Arco del Consuelo, en el Patronato de Asuntos Sociales. El lunes, ofrecerán un concierto, también de carácter solidario, de piano y violín. Será en el Centro Cultural Miguel Castillejo. Son los primeros pasos de lo que pretende ser un importante trabajo solidario. El primero de Jaén que tiende una mano, con todo su brazo incluido, a los «más marginados entre los marginados».