Si hace unas semanas SOS Cuétara movía ficha ante los oleicultores y adelantaba su intención de incrementar su potencial de mercado poniendo en producción 10.000 hectáreas anuales de olivares superintensivos en Andalucía, Castilla la Mancha y Cataluña, la compañía acaba de dar un nuevo golpe de efecto y ha anunciado que lanzará al mercado el primer aceite con ingredientes añadidos antioxidantes. Se trata de un salto cualitativo de extraordinaria repercusión, ya que el zumo de aceituna, que hasta el momento estaba considerado por sí sólo como uno de los comestibles más beneficiosos que existían, será mejorado con sus propios elementos para lograr una grasa vegetal todavía más completa y más atractiva para ese importante porcentaje de ciudadanos que consumen esta esencia que, además de nutrir al organismo, tiene propiedades para reducir el riesgo de contraer determinadas enfermedades (fundamentalmente todos aquellas de carácter cardiovascular y determinados tipos de cáncer).
Estaríamos hablando, por tanto, de un producto con muchas posibilidades tanto dentro de España, donde cada vez es mayor el número de usuarios que lo adquieren pensando en las ventajas que les puede reportar, como sobre todo en el extranjero, donde todas las campañas promocionales inciden en la relación con la salud. Un dato, tras la adquisición de la italiana Carapelli, SOS Cuétara se convirtió en el principal envasador mundial, acaparando el 15 por ciento de la cuota de negocio.
Alimentación funcional
El grupo ya había irrumpido en el segmento de la alimentación funcional (artículos que generan bienestar por estar fabricados con componentes favorables para el organismo) con la división de galletas, pero ésta es su primera incursión en el ámbito del 'oro verde', su principal activo. La compañía indica que esta nueva referencia, que se denominará Koipesol Oleoactive, presenta un poder antioxidante cuatro veces superior al de un virgen extra convencional gracias al 'oleoactive', un compuesto a base de oleosan que frena el deterioro celular. Esta cualidad ha sido testada clínicamente por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y por otros institutos de investigación.
Para el presidente de Citoliva, José Juan Gaforio, el futuro de este tipo de alimentos es extraordinario, «ya que estamos viviendo una época en la que todo el mundo se cuida mucho y demanda todo aquello que le proporcione bienestar». «Lo hemos observado últimamente con el yogur o con la leche, donde las principales marcas comercializan variedades enriquecidas con otras sustancias de eficacia médica contrastada», apunta.
Respecto al posible efecto perverso que puede tener el hecho de que se supere algo que ya es bueno de suyo, Gaforio cree que «nunca debe tenerse miedo a la innovación», y descarta que se pueda perjudicar la imagen de los caldos tradicionales. «Ahora bien -explica- siempre conviene ser cauto ya que puede haber empresas que vendan productos que no estén demostrados científicamente». Y agrega que en estos casos el hombre se limita a imitar lo que ya está haciendo la naturaleza, «puesto que, sin ningún tipo de manipulación, existen diferencias entre distintos tipo de aceite de oliva, como puede ser el Picual o el de Arbequina».