Los tambores y los capirotes se convertirán esta semana que viene en el elementos habituales del paisaje de los 97 municipios de Jaén. También se verá gente con gorrito de paja, gafas de sol y aire despistado. Se llaman visitantes y se gastan una media de 75 euros cada día que pasan en la provincia. En efecto, este domingo comienza oficialmente la Semana Santa y se inicia también oficialmente la temporada turística, y las previsiones son buenas o malas en función del cristal con el que se mire o de la fuente a la que consultemos. Los datos proporcionados ayer por la Junta de Andalucía pintan un panorama bastante sombrío, mientras que los facilitados por los empresarios del sector invitan el optimismo (históricamente siempre ha sido lo contrario). En cualquier caso los resultados finales pueden variar sensiblemente por varios motivos. El primero y principal por los pronósticos del tiempo, que indican que durante la primera parte del ciclo pasional, hasta el miércoles, es bastante probable que llueva (la experiencia demuestra que si hay precipitaciones puede haber hasta un 20 por ciento de viajeros menos que si hace bueno). Y el segundo, por el elevado volumen de contrataciones que se hacen a última hora, ya que una tendencia contrastada de los últimos años es que cada vez los viajeros tardan más en decantarse por uno u otro destino.
Los números
Vayamos con los números y que cada cual saque las conclusiones oportunas. Según la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte, hasta el 28 marzo se habían confirmado 26.999 reservas en hoteles y casas rurales de Jaén, lo que significa un importantísimo descenso del 26,8 por ciento respecto a lo que sucedió en la Semana Santa de 2006. La caída es espectacular si echamos un vistazo a las estadísticas del resto de Andalucía. Se registran incrementos del 26,4 por ciento y del 18,7 por ciento en Almería y Cádiz, mientras que el resto bajan: Córdoba lo hace un 15,7 por ciento; Huelva, un 3,5 por ciento; Málaga, un 1,1 por ciento; Sevilla, un 0,3 por ciento; y Jaén, el citado 26,8 por ciento. El saldo final de la comunidad autónoma es sin embargo positivo, con una subida global del 1,3 por ciento.
Otro indicador de gran interés es el grado de ocupación, que relaciona la cantidad de plazas cubiertas con el total de camas disponibles. La Junta de Andalucía informa de que, por ahora, está garantizada una demanda equivalente al 50,7 por ciento de la oferta, lo que supone 18,5 puntos porcentuales menos que en el mismo período de 2006. En este caso también salimos malparados; mucho más que el resto. Almería y Cádiz mejoran en un 13,1 y un 9,6 por ciento respectivamente, mientras que los demás varían de forma negativa. Córdoba y Granada se 'despeñan' un 11,8 y un 11,5 por ciento, mientras que Huelva, Sevilla y Málaga decrecen bastante menos (3,2 por ciento, 0,9 por ciento y 1,8 por ciento). El farolillo rojo lo habrán adivinado. Sí, es Jaén con ese descorazonador 18,5 por ciento.
A pie de campo
Pero la percepción de los que están a pie de campo es distinta. Luis Carlos García, presidente de la Federación de Gremios de Turismo y Hostelería de Jaén, dice que «las previsiones son buenas, ya que estamos hablando de unas cifras parecidas a las de ejercicios anteriores, una situación de partida bastante favorable si tenemos en cuenta que nos mantenemos en los parámetros de siempre a pesar de que se han abierto más establecimientos». La patronal vaticina que las jornadas grandes, entre el Jueves Santo y el Sábado de Gloria, se rebasará el 95 por ciento en el parque natural de la Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas, las ciudades del Renacimiento Úbeda y Baeza y la capital jienense, mientras que en la primera parte, hasta el Miércoles Santo, se rondará el 50 por ciento.
Luis Carlos García considera que todavía es prematuro valorar la incidencia del cambio de denominación del aeropuerto de Granada en los niveles de afluencia, aunque sí ha adelantado que se está preparando una experiencia piloto que puede ser una buena piedra de toque para ver el impacto real del aeródromo. En mayo se celebrará entre Jaén, Úbeda y Baeza un congreso de endocrinos y se está negociando con las compañías aéreas unas tarifas especiales (más baratas) para todos los médicos que pretendan desplazarse en avión.