Los primeros llegan bien entrada la noche, varias horas antes de que abra la Oficina de Extranjería. Estos días, las temperaturas rondan los cero grados. Y la espera es de varias horas. Antes del amanecer hay ya varias decenas en la cola, y a las ocho tiene que llegar la Policía a poner orden y que no haya altercados. Prácticamente todos son rumanos, que acuden a la Subdelegación del Gobierno desesperados por obtener papeles. Son víctimas de un bulo, un rumor que corre de boca en boca con la falsa información de tienen hasta hoy, 31 de enero, para pedir papeles que les den posibilidades de obtener un trabajo en España.
El rumor es falso. Es cierto que los rumanos tienen que pedir un permiso para trabajar en territorio de la UE (pese a que sin ciudadanos miembros de la unión desde el 1 de enero pasado). Pero no hay fecha tope para solicitarlo, según explica José Manuel Cerezo, jefe de la Oficina de Extranjería de la Subdelegación del Gobierno en Jaén. Los funcionarios y él mismo llevan semanas diciéndoselo a los rumanos que entran ateridos de frío y con una frase en los labios: «Es que yo necesito trabajar». Cada día -conforme se ha ido acercando la fecha que decía el falso rumor- acuden más y más. De los varios centenares de personas que atienden cada día en Extranjería, «el 60 ó 70% son rumanos».
Se está investigando quién y con qué intenciones propaga el falso rumor. Afecta a rumanos y búlgaros, que entraron en la Unión Europea el 1 de enero. Técnicamente pueden moverse libremente por España, pues tienen permiso a «residencia no lucrativa» en todo el territorio de la UE. Pero en los dos próximos años -prorrogables por otros dos más- necesitan un permiso para trabajar. Se intenta así evitar la salida masiva de personas de estos países en busca de una vida mejor.
Familias enteras
La presencia de búlgaros estos días en la Oficina de Extranjería es más escasa. Sin embargo tiene una particularidad. «Llegan familias enteras, desde los abuelos a los nietos con sobrinos y tíos incluidos».
El proceso de la implantación en España de trabajadores búlgaros y -especialmente- rumanos está siendo estudiado incluso por la Universidad de Jaén, según indican en Extranjería. Una de las incógnitas que se pretende despejar es porqué los rumanos llegan en masa a España y apenas van a otros países de la Unión. «Su economía es rural, igual que podía pasar en España hace veinte o veinticinco años», sugiere Cerezo. Además, su lengua natal es latina, con lo que aprenden español fácilmente.
Además de familias que se establecen con residencia legal en España, en Jaén hay constancia del paso esporádico de caravanas de rumanos nómadas que acampan en cualquier descampado de las afueras -el ferial de La Vestida normalmente- y que están por unas semanas en la ciudad.