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Estambul, una ciudad entre dos continentes

Mezquita Azul (sultanahmetcamii)
Mezquita Azul (sultanahmetcamii)
  • La urbe más grande de Turquía rebosa belleza e historia por los cuatro costados, fruto de la convivencia de diferentes culturas

Estambul se localiza a orillas del Bósforo, estrecho que separa Europa de Asia, siendo la única ciudad que pertenece a dos continentes. Un lugar ubicado también entre dos mares, el Mar Negro al norte y el Mar Mármara al sur. Región de contrastes, entre lo moderno y lo tradicional.

Pese a no ser la capital del país, es su urbe más grande e importante. Contribuye con un papel fundamental a la economía turca, siendo territorio de gran riqueza industrial, comercial, cultural y, por supuesto, turística. Varias culturas conviven en harmonía formando una variedad cultural única. Lo occidental se mezcla con lo oriental y el caos con el orden en un lugar lleno de color.

Sinagogas, iglesias y mezquitas se mezclan en una de las ciudades más visitadas del mundo, que tiene la virtud de no dejar indiferente a nadie. Para disfrutar al completo de Estambul y todos sus atractivos es necesario invertir alrededor de cuatro o cinco días, de esta manera podrás conocer con tranquilidad sus monumentos, disfrutar del ambiente de sus calles y realizar alguna que otra compra.

En el centro histórico se agolpan la mayoría de reclamos turísticos, tales como la grandilocuente Santa Sofía, la preciosa Mezquita Azul o el impresionante Palacio Topkapi. Dedícale tiempo a estas atracciones y recréate en ellas, son obras arquitectónicas únicas en el mundo.

A escasos 100 metros de Santa Sofía se puede localizar la Cisterna de la Basílica, la más grande de las cisternas bizantinas de la ciudad. Cerca de esos lugares se encuentra el Puente Galata que une el centro histórico con la parte norte de la ciudad, pasea junto al río y recorre el estrecho del Bósforo en barco. Una experiencia inolvidable e imprescindible para conocer la belleza de Estambul desde otra perspectiva.

Paseando por el Gran Bazar

El Gran Bazar resume la esencia de Turquía, más de 4.000 tiendas repartidas en 58 calles que, recibe cada día cerca de medio millón de visitantes. Actividades gremiales y trabajos de artesanía. Son comunes las tiendas de alfombras cosidas a mano, las dedicadas a la venta de especias y la orfebrería. Los colores se hacen protagonistas en este bello y peculiar lugar, allí se mezclan olores y sabores que quedan en el recuerdo de los viajeros.

Tras el Gran Bazar, destaca otro recinto similar, el Bazar de las Especias. Allí se pueden adquirir productos curiosos de todas las partes del mundo, en especial de territorios orientales, tierras propias de sabores, aderezos y contrastes.

Estas especias forman parte de los platos más típicos de la gastronomía turca, en Estambul la influencia del mar hace que tanto pescados como mariscos sean los elementos principales de sus recetas.

Para completar tu visita recorre sus calles, para en sus plazas y piérdete entre sus rincones. Seguramente te encuentres el Palacio Dolmabahce, la Mezquita Nueva o algún barrio típico para inmortalizar en forma de fotografía y conservar el recuerdo para siempre. Su vida nocturna es animada y la iluminación de sus principales edificios hace imprescindible realizar un paseo cuando el sol se ponga.