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Miércoles, 12 de julio de 2006
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GRANADA
Destacado
Freire le planta cara a McEwen
El corredor español logró su segunda victoria en Dax en una llegada para 'sprinters' puros Landis encabeza el grupo de favoritos para los Pirineos
No hay un triunfo de Óscar Freire que no tenga alguna anécdota por detrás. La de ayer martes la contó el propio corredor: «Nada más pasar la línea de meta le he preguntado a McEwen si se había cogido la escapada que iba por delante. Me dijo que sí. Pensé que ya tenía media carrera ganada». Freire no tenía muy claro si la fuga que comandó la etapa se había terminado o habían llegado en solitario. Desde 1999, cuando David Etxebarria venció en Saint Flour y Pau, ningún corredor español había ganado dos etapas en el Tour de Francia en la misma edición de la prueba.

Freire lo ha conseguido después de imponerse en una apretada llegada en Dax junto al australiano Robbie McEwen, al que superó por milímetros. Hizo falta la 'foto finish' para decidir el vencedor en uno de esos finales en los que sólo Freire es capaz de ganar. Comenzó su remontada en séptima posición, después de que el Crédit Agrícole le dejase a Thor Hushovd en tierra de nadie, lejos de distancia en la que el noruego suele arrancar. Hay determinados tipos de hombres rápidos que si les sacan de su lugar habitual de lanzar el latigazo final se pierden.

Eso le pasó a Hushovd, mientras que Tom Boonen, que arrancó en muy buena posición, volvió a evidenciar que este no es su Tour. Freire remontó de forma magistral y en la misma línea de llegada se encontró a su lado a McEwen que dio la impresión de arrancar una moto en vez de ir en bicicleta. Se pegaron los dos corredores con el hombro, McEwen le hizo un gesto cariñoso a Freire dándole un golpe en el casco una vez pasada la línea de meta, pero en esta ocasión no pudo con el triple campeón del mundo que sigue dominado ante 'sprinters' que no pueden manejar su «treno» en condiciones. Freire no levantó los brazos.

El maillot verde

«He tenido buenas y malas experiencias con lo de levantar los brazos. La mejor fue en la Milán-San Remo, cuando le gané a Zabel. Con Valverde, en la Vuelta al País Vasco, perdí la etapa por poco» comentó Freire. En una llegada en la que un equipo controlase totalmente, las opciones de Freire serían mucho menores, salvo que a él le pasase lo mismo. En este Tour los 'sprinters' tienen que buscarse la vida. Freire y McEwen han de-mostrado ser los más vivos cuando no se tiene una formación con lanzadores.

Le preguntan si hay algún terreno en el que no sabe ganar: «Si, en montaña». También habló de los equipos que están al servicio total de un hombre rápido: «Sin trenes, los 'sprinters' están más abiertos. No es lo mismo que te dejes las fuerzas por la carretera para estar delante que te dejen a 200 metros de la meta colocado. Así se gana más fácil». Los puntos que va sumando en las llegadas le han permitido a Óscar colocarse segundo en la clasificación del maillot verde, muchos puntos por detrás de McEwen, a la espera de cualquier fallo del canguro. «Al principio del Tour uno de mis objetivos era el maillot verde, pero el equipo tiene como principal objetivo el maillot amarillo y yo me debo al equipo. Me hubiera gustado poder ganar el maillot verde», señaló un Freire sonriente que espera su primer hijo para dentro de unos días. En su primer triunfo en este Tour, en Caen, venció arrancando de lejos, «debido a una equivocación», mientras que logró salir perfectamente, al final, más en su estilo habitual. Freire está rivalizando con los hombres más rápidos del pelotón y les está ganando.

Favoritos controlados

A partir de hoy, los corredores afrontan las dos etapas en los Pirineos con uno de esos líderes que nadie hubiera puesto en una quiniela: Serhiy Honchar. No conoce la montaña que va a pasar, algo que sí le sucede a Floy Landis, que no va de amarillo pero aparece como el corredor que manda en la carrera. Landis es mejor en la montaña que en la contrarreloj y parece reunir todos los requisitos para ocupar el primer puesto. Tiene 30 años, una edad que sólo le permite pensar ya en el triunfo. Su futuro, con el problema de cadera que tiene, no tiene muchas perspectivas.

Andreas Klöden empezará los Pirineos sexto, a 1:50 y Menchov, décimo, a 2 minutos. Otro corredor que se ha posicionado es Cadel Evans, que llegó a ser líder del Giro hace años. Es octavo, a 1:52. Estos son los corredores que pueden ganar la carrera, aspirar al podio.



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