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Domingo, 26 de febrero de 2006
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Vida y Ocio / TELEVISIÓN
EDUARD SOTO ACTOR
«'El Neng' me quita la sangre, me absorbe y me deja echo polvo»
«Hay muchas cosas dramáticas que hacen reír», afirma el cómico de Buenafuente, que trabaja en la actualidad en el rodaje de una película
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Unos inmigrantes africanos llegan a las costas españolas y cuando bajan de la patera saludan al guardia civil con un: «¿Qué pasa Neng?». No es un chiste sino una situación verídica que pone de manifiesto el poder de la televisión. Detrás de este personaje está el actor Eduard Soto (Barcelona, 1978) descubierto por Buenafuente. Un profesional camaleónico con capacidad de disfrazarse cada noche del papel que toque, desde Benedicto XVI al príncipe Felipe. Ahora se prepara para hacer cine con un papel dramático y quiere abrirse camino como cantante, en serio, claro.

-¿No le carga ya 'El Neng'?

-'El Neng' no, la gente. Primero vino la sorpresa, porque no me esperaba esta movida, luego la fase de seguir esa línea ascendente y de involucrarme en el trabajo. Después están los 'expedientes x', esa cosa increíble como lo de las pateras. ¿Cómo lo he reciclado? Pues manteniéndome al margen, siguiendo con la inercia y sabiendo que nada cambia, que tienes que seguir trabajando. Lo recibo como algo curioso.

-El personaje está fabricado en Cataluña. ¿Es transportable a cualquier lugar?

-No sé si existe esta tribu urbana a lo largo de toda España. Lo he visto en Barcelona y en Valencia, pero supongo que en todas partes existe ese personaje al que le gusta la discoteca, que casi vive en ella y es un 'fiestero'. Todos hemos pasado por esa manera de entender la diversión.

-Se parece usted al 'Neng' ?

-Sí, porque he ido a las discotecas y he escuchado esa clase de música. Siempre que haces un personaje eres tú mismo, pero ecualizado. Todos los papeles tienen algo de mi y este caso no es diferente.

-¿Le han salido más ofertas de trabajo a raíz del éxito?

-Sí, pero más que por 'El Neng' por mi trabajo en general. No le concedo a él esa responsabilidad. Ha habido otros personajes que han gustado y que, si bien no han pegado tanto, sí han demostrado que no me quedo sólo en eso.

-¿Hay que tener mala leche para interpretar esos personajes?

-No, lo que sí hay que tener es energía, sobre todo para 'El Neng', porque me quita la sangre, me absorbe, deja a Edu Soto hecho polvo. Y también hay que tener buen humor para hacer cualquier personaje, tratarlo con cariño. Es un juego. Los críos hacen muchas idioteces y son la pura inocencia, y nosotros lo mismo.

-Se ha movido hasta ahora en el ámbito catalán. ¿Le han llegado ofertas para tener más proyección?

-Sí, de hecho voy cada fin de semana a Madrid porque estoy empezando a preparar el proyecto de una película de la que no puedo decir más. Nada que ver con lo de ahora, ahí se verá a un Edu Soto serio. ¿Que si me veo en un papel dramático? Por supuesto. Cuando estudié teatro hice de todo. Y de hecho los cómicos tenemos una vis dramática que al contrario no siempre se cumple, porque un actor dramático no lee con frecuencia comedia. Hay muchas cosas dramáticas que hacen reír.

-¿Cuál sería su aspiración profesional?

-Seguir trabajando, que no es poco. A los 27 años te da miedo mirar al horizonte porque lo ves lejano. Quisiera encontrarme conmigo mismo.



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