Más de un millar de personas participaron ayer en la Marcha de Manos Unidas, una iniciativa cuyo propósito fue concienciar a la ciudadanía de la necesidad de prestar ayuda a núcleos de población que viven en condiciones muy precarias. Comenzó a las diez de la mañana en la plaza Vázquez de Molina, donde se concentraron los asistentes, todos ellos identificados con un número en un dorsal y con una tarjeta que debieron ir completando con distintos sellos en las diferentes paradas programadas.
Ha sido el segundo año que se ha puesto en práctica este ejercicio solidario en Úbeda, en el que participaron personas de todas las edades, sobre todo alumnos de los diferentes centros educativos de la localidad, entre quienes se llevó a cabo una campaña de sensibilización especial en los días previos con el objeto de que pudieran sumarse a lo que fue una gran marcha en defensa de los derechos fundamentales de quienes habitan lugares sumamente pobres.
De esta forma, se hizo un recorrido de 7 kilómetros, aproximadamente, con dos descansos, finalizando en la plaza de Andalucía a eso de la una y media de la tarde, donde se leyó un manifiesto que quiso recordar que otro mundo es posible.