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Sábado, 4 de febrero de 2006
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La clave es la defensa
España se enfrenta en semifinales al peligroso ataque de Dinamarca
El 'sistema Pastor' afronta esta tarde (17.00, La 2) una prueba de fuego: Dinamarca, firmante de un balonmano espectacular, duro y muy rápido. España, único equipo invicto, aterró por su ataque el jueves ante Eslovenia, pero recibió 33 goles, demasiados. El seleccionador insiste: «La clave es la defensa. Debemos crearles dudas en la circulación del balón». Francia y Croacia disputan la otra semifinal (14.15, Teledeporte).

Tras un minucioso estudio de los vídeos, Juan Carlos Pastor vaticinó un partido muy duro: «Sabemos que hay que sufrir, entre otras cosas porque ellos reparten mucha leña al defender, y utilizan sistemas variados. Frente a Rusia salían casi hasta medio campo. Debemos estar preparados para la dureza, tanto si el árbitro la permite como si no, y concentrarnos en el juego. Voy a dar instrucciones tajantes para no devolver los golpes. Contra la dureza, fluidez y sangre fría».

Pastor parecía más seguro de sí mismo que en días anteriores; como él mismo apuntó, el mal partido de sus hombres ante Ucrania, el miércoles, quizá fue muy beneficioso: «Supongamos que ganamos ese partido por diez goles. Nos hubiéramos ido a la cama confiando en que Alemania no podría golear a Polonia, lo que nos hubiera puesto en semifinales sin jugar contra Eslovenia. Y si entonces los alemanes ganan por mucho, no estoy nada seguro de que fuéramos capaces de cambiar el chip y luchar con los eslovenos».

El seleccionador insistió en que «aún hay jugadores frescos; otros están algo cargados, porque han jugado muchos minutos, pero son jóvenes». Preguntado por nombres concretos, puso dos ejemplos: «No descarto que Beláustegui explote por fin en ataque, además de su aportación defensiva. Y Fis ha fallado más de lo normal por la ansiedad de querer ser perfecto. Pero el equipo ha ganado en confianza al ver que hemos jugado bien cuando era imprescindible».

Tras ganar a Eslovenia, Pastor recordó a sus jugadores que era jueves, como hace un año en el Mundial de Túnez, en vísperas de semifinales: «Entonces logramos clasificarnos tras depender de los demás. Esta vez somos el único equipo invicto y no hemos necesitado ayudas de nadie. De los cuatro semifinalistas del año pasado, tres estamos aquí, y la otra semifinal se repite; sólo cambia nuestro rival, Dinamarca en lugar de Túnez. También podemos repetir el título».

Sobre ese punto, Barrufet remachó: «Ser los vigentes campeones del mundo no vale de nada porque aquí hay otras tres selecciones convencidas de que pueden llevarse el oro». En cuanto a la dureza previsible de los daneses, Alberto Entrerríos se mostró realista: «En las semifinales de la Copa de Europa no puedes pretender que a partir de los 9 metros te den palmaditas en la espalda. Los golpes forman parte de la normalidad».

Y el veterano pivote Rolando Uríos, destinado a llevarse la mayor cantidad de estacazos, aún más pragmático: «La veteranía me ha enseñado que debo aguantar y callarme mucho más que cuando era joven; y esperar que los árbitros vean y piten el juego sucio». Ambos, magníficos el jueves, tienen muchas probabilidades de entrar en el equipo ideal del Europeo. Por supuesto, los daneses lo saben, y obrarán en consecuencia.




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