'Verbo'
País y año: España (2011).
Director: Eduardo Chapero-Jackson.
Intérpretes: Alba García, Miguel Ángel Silvestre, Verónica Echegui.
Duración: 87 minutos.
Tras una exitosa carrera en el mundo del cortometraje con su trilogía ‘A contraluz’, Eduardo Chapero-Jackson debuta en el largo con ‘Verbo’, una arriesgada fantasía que habla del sentimiento de insatisfacción de los jóvenes integrando recursos innovadores como la animación o la cultura del hip-hop. Verónica Echegui, Najwa Nimri y Miguel Ángel Silvestre secundan a la desconocida Alba García.
-En la fase previa al guión descubriste que muchos adolescentes de clase media sufren depresiones. ¿Qué puede transmitir la película a esos jóvenes?
-Como en toda fábula, hay un aprendizaje. La ayuda consiste en un compendio de cosas que he encontrado durante mi vida. Es complicado sintetizarlo, pero traté de concentrarlo en unos pocos aspectos importantes a la hora de posicionarse en la vida: el desarrollo de la conciencia, el uso de la expresión y el de la acción.
-¿Por qué tomaste el camino de la fantasía?
-Podría haber hecho un retrato social que, en ciertos ámbitos, se toma como algo más ortodoxo. Pero eso ya se ha tratado mucho. El cuento me era muy útil porque podía jugar a cambiar todo eso. Aún así la película está muy anclada en la realidad.
-¿Qué cualidades tiene Miguel Ángel Silvestre como actor?
-Le conozco desde hace ocho años y le he visto en muchos trabajos en la etapa anterior a El Duque. Siempre he sido anti-prejuicio y anti-encasillamiento de todo tipo de talentos. Sabía que él podía darme lo que buscaba: por un lado, cierta presencia heroica y, por otro, humanidad y empatía. Su personaje tiene que explicar cómo ser uno mismo y Miguel Ángel ha tenido que pelearse con las dificultades que entraña la fama para no perderse en ella.
Aquí y allí
-¿Crees que encontrará a su público?
-No lo sé, tiene algo de experimento. No he querido hacer un híbrido de arte y ensayo y comercial. A mí me encanta el arte y ensayo, pero si me quedaba en una zona muy realista me daba la sensación de que no les iba a llegar a ellos. He oído muchas cosas, que puede llegar a ser pretencioso o paternalista. Es algo que me da mucha pena cuando se trata de una preocupación genuina que me surge del corazón. No es nada conceptual ni estratégico para posicionarlo en un determinado sector.
-Tu corto ‘The End’ estaba rodado en inglés, ¿te apetecería filmar en Estados Unidos?
-Soy de madre americana y he vivido bastante tiempo allí. Lo ideal para mí, por esta especie de biculturalidad, sería hacer cine en España y en Estados Unidos, pero la vida dirá. De momento estoy escribiendo mi próxima película en castellano. No me puede la ambición.