Las consecuencias para Linares del Fuero de las Nuevas Poblaciones

Lorenzo Martínez Aguilar durante la charla que pronunció en la AVV Estación de Almería./ENRIQUE
Lorenzo Martínez Aguilar durante la charla que pronunció en la AVV Estación de Almería. / ENRIQUE

Lorenzo Martínez Aguilar pronunció una conferencia en la que dio a conocer la pérdida de término jurisdiccional de Linares que originó este hecho

J. SOTOLINARES

El historiador, escritor y poeta Lorenzo Martínez Aguilar ofreció una conferencia en la sede vecinal de la Estación de Almería, el pasado lunes por la tarde. Bajo el título 'Pérdida de las propiedades de Linares en Sierra Morena con el Fuero de las Nuevas Poblaciones en 1767', Martínez dio a conocer este capítulo de la historia de Linares con un trabajo de investigación, que comenzó a principios de este año, y que coincide con la celebración del 250 aniversario de esta efeméride.

«Hasta la fecha, no se había hecho ningún trabajo de investigación que abordase cómo afectó a Linares la creación de las Nuevas Poblaciones y me pareció conveniente investigarlo», dijo el historiador que se ha basado en documentos que se encuentran en el Archivo Histórico Municipal de Linares. Este hecho repercutió negativamente en Linares ya que, antes de su creación, su término jurisdiccional llegaba hasta Navas de Tolosa. El Ayuntamiento de Linares compró 5 dehesas a Felipe IV y Carlos II y, a raíz del Fuero de las Nuevas Poblaciones, se ordenó expropiar estas dehesas a Linares y reduciendo considerablemente su término jurisdiccional. La extensión de estas cinco dehesas eran de 10.358 fanegas, es decir, unas 6.691 hectáreas, según ha calculado Martínez Aguilar.

«Al final Linares perdió una quinta parte de su término jurisdiccional. En concreto, un 21,5%. Se desencadenaron una serie de conflictos entre la Intendencia de Pablo de Olavide y Linares y en 1773 se trazó la línea divisoria entre Linares y Guarromán», apuntó el historiador.

Como nota curiosa, entre los años 1768 y 1772 hay un especie de limbo de términos municipales y eso también propicia enfrentamientos entre los colonos de Guarromán y Linares por el territorio. «Además de la pérdida del terreno, hay que decir que Linares tenía 17.000 cabezas de ganado y al no tener estas dehesas se produjeron pérdidas económicas», sostuvo el historiador. En el año 1771, el Ayuntamiento de Linares interpuso un recurso ante el Consejo Real de Castilla para que se le devolvieran las tierras expropiadas. Este le dio la razón a la ciudad minera y obligó a La Carolina a indemnizar a Linares, cosa que nunca llegó a ocurrir.

En 1837, la ciudad volvió a exigir, en este caso a la Diputación Provincial de Jaén, que se restableciera la 'deuda histórica' que se tenía con la ciudad al expropiarle las cinco dehesas. Aunque la administración provincial le dio la razón, alegó que no era competencia del ente y Linares ya no volvió a reclamar más estos territorios perdidos.

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