Cástulo se descubre en el fin de sus fiestas

'La Cuerda' mostró los tesoros de Cástulo intercalando las explicaciones con diálogos divertidos. /ENRIQUE
'La Cuerda' mostró los tesoros de Cástulo intercalando las explicaciones con diálogos divertidos. / ENRIQUE

El grupo de teatro 'La Cuerda' guió esta visita y, en el mismo lugar pero dos horas antes, 200 atletas participaron en la III Cross de Cástulo | Decenas de vecinos asistieron a una visita teatralizada en el Conjunto Arqueológico en la última jornada

JÉSSICA SOTOLINARES

Cástulo, además de ser uno de los yacimientos arqueológicos con mayor relevancia en Andalucía, también se convirtió ayer en un recinto deportivo para celebrar la III Cross de Cástulo en la que participaron unos 200 atletas.

Dos horas después daba comienzo una visita teatralizada. Aunque las inscripciones solo permitían la asistencia de 50 personas, esta cifra se duplicó debido al interés que existe por conocer su historia. De la mano de Bomilcar, Cerdubelino y Sifax recorrieron los lugares más significativos de Cástulo. «¡Iliturgi (Mengíbar) está en llamas, los romanos están quemando Iliturgi y hay que buscar a Cerdubelo! Los romanos vendrán a Cástulo», gritaba Bomilcar e interactuaba con el público, entre en el que había un gran número de niños, buscando a Cerdubelo y con la 'ayuda' de Sifax. Esta escena la representaban en la zona donde se halló la Torre Alba o púnica y con las explicaciones de Alfonso, los visitantes comprendían lo que allí hay. «Los romanos dejan Cástulo la última porque primero arrasan otras ciudades. La muralla va por fuera y tenemos una fortificación dentro, dijo Alfonso.

De forma paralela, también visitaron Cástulo los 160 cartagineses que este año han participado en las fiestas. «Para mí, la visita a Cástulo ha sido maravillosa, me ha encantado», apuntó Isabel. Su amiga Loli hizo un balance de las fiestas y confesó que era la primera vez que venía a Linares, «y me ha encantado toda en sí: la organización, las personas que han sido muy amables y nos han atendido de maravilla. Para el poco tiempo que llevan las fiestas lo tenéis muy bien montado», añadió Loli.

En Cartagena son 5.000 personas las que participan en los desfiles de estas fiestas que se llevan celebrando 29 años. Haciendo una comparativa con Linares, uno de ellos dio un consejo para que las fiestas vayan en aumento. «Hace falta gente joven para que las fiestas crezcan. La mayoría de los que venimos de Cartagena son jóvenes de todas las tropas y legiones, lo mismo cartagineses que romanas», indicó Lorenzo.

No obstante, se puede decir sin miedo a equivocarnos, que las Fiestas Íbero-Romanas de Cástulo gustan cada vez más a los linarenses y también a los vecinos de otros municipios que se desplazaron para verlas. El domingo estuvo precedido por un sábado en el que la afluencia de público fue aún mayor.

El gran volumen de personas que participaban en el desfile, sumado a los cientos de vecinos que esperaban en la Plaza del Ayuntamiento el sábado por la tarde, hicieron que la ceremonia de ofrenda a los dioses en el Campamento romano, 'Castrum', se retrasase unos minutos. En una de las escalinatas, Ramón Jerez, vicepresidente primero de la Federación de Tropas y Legiones de Romanos y Cartagineses dirigió unas palabras. «Queremos agradecer a Linares su hospitalidad y el trato recibido de las Fiestas Íbero-Romanas por lo que hace entrega a su alcalde de un detalle que representa una ilustración de la Casa romana de la Fortuna de esta vuestra ciudad hermana con la seguridad de que esta Diosa guiará el futuro de estas fiestas históricas que desde Cartagena vemos con mucho cariño», añadió.

Tras la ceremonia, se fue formando el desfile de tropas y legiones íbero, cartaginesas y romanas que partirían desde la Plaza del Ayuntamiento hasta el Coso de Santa Margarita. Este año, el número de linarenses que participó fue mayor, alrededor de 300. Una de ellas fue Raquel Martínez que acudió con su hijo Pedro, de tan solo 8 meses, ambos vestidos de íberos. «La experiencia ha sido fabulosa. Este era mi segundo año y encima participé con mi bebé, así que disfruté el doble. Este año lo mejor es que nos han dado la oportunidad de participar en más actos y hemos podido aprovechar los trajes mucho más ya que nos lo hemos hecho nosotros. Animo a toda la ciudadanía a que en la próxima edición participe porque merece la pena. Es algo único y parte de nuestra historia», sostuvo la joven.

En esta línea, los vecinos despidieron a la comitiva y retrataron el paso de las formaciones musicales, las legiones, los íberos, romanos, cartagineses, a la pareja infantil formada por Aníbal e Himilce y a las cuádrigas que finalizaban el cortejo, entre otros, y que llegarían a la plaza de toros.

Batalla en la arena

Laspuertas del Coso de Santa Margarita se abrieron a las 20:00 horas y mucho antes de que comenzase el circo romano, ya estaba prácticamente su aforo completo. Familias y grupos de amigos esperaban su comienzo que sufrió un retraso.

Los miles de asistentes aplaudieron la entrada de la guardia del cónsul, aduladores de Venus y Dioses del Olimpo, legiones romanas, el ludus Cástulo Arena, la Caballería de Cástulo, etc. que fueron completando la única grada que quedaba libre y que estaba reservada para ellos.

«¡Bienvenidos al Circus Maximus!», fueron las primeras palabras que pronunció el Cónsul de Roma, Máximo Meridio, que fue el encargado de presentar a los gladiadores y también de explicar las reglas del juego. Los gladiadores tuvieron que superar varias pruebas como quitarle un pañuelo al rival, acertar con una lanza en una diana, cortar sandías a lomos de su caballo o una carrera de cuádrigas. En esta ocasión, fueron tres las facciones que competían y en equipos de dos: íbera (azul), romana (blanco) y cartaginesa (roja) y así se dividió el ruedo de Linares en el que público animaba o abucheaba a los gladiadores en función de a qué equipo perteneciesen. Con las ofrendas a los dioses de las respectivas facciones, se llegó al último tramo del 'Circus Maximus'. «En la tercera parte por última, si siguen con fuerza, lucharán y veremos quién de ellos consigue la gloria en esta tarde», declaró el cónsul. En la cruenta batalla, y cuerpo a cuerpo, solo podía quedar un guerrero y, finalmente, se hizo con la victoria un íbero. Con un sonoro aplauso, el público agradeció el impresionante espectáculo en la plaza de toros.

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