Adiós a un emblema centenario de Linares

Adiós a un emblema centenario de Linares

El Mercado Central de Abastos fue diseñado por el arquitecto del Hospital de lo Marqueses

JOSÉ M. LIÉBANAJAÉN

El mercado de abastos de Linares se ha desplomado este 11 de marzo. El viento, la lluvia y el deterioro se han llevado "uno de los edificios públicos que transformaron el plano urbanístico de linarense" de principios del siglo XX, cuando la prosperidad y el vitalismo social de la ciudad minera reclamaba infraestructuras acordes a la modernidad, según el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico. El Mercado Central de Abastos, que era como se llamaba, fue diseñado por el arquitecto municipal de la época, Francisco de Paula Casado y Gómez, autor de multitud de edificios públicos, como el Hospital de los Marqueses de Linares.

El mercado se construyó entre 1903-1906, según indica la cartela de la parte superior de su fachada principal, que en la tarde de este domingo fatídico aún se mantiene en pie, aunque con grietas. Es, o más bien, era un edificio de una sola planta y de estilo historicista, imperante en la época de su construcción, aunque con influencia mudéjar. Una gran nave de muros sólidos y mampostería, revestidos con ladrillo rojo y piedra en los zócalos, molduras en los vanos y placas de azulejos en la cornisa. "Esta obra es señera del estilo historicista neomudéjar, proyectado como colofón a un largo y complicado proceso que se inició en el año 1875. Aquí se introduce la novedad del uso casi generalizado del ladrillo en la conformación del muro y de un mayor aporte técnico y constructivo, cercano ya a la estética neomudéjar", señala el IAPH.

Francisco de Paula Casado llegó a la ciudad minera por expreso deseo de los Marqueses de Linares. El espectacular crecimiento de la ciudad minera estaba desbordando las posibilidades proyectivas del entonces arquitecto provincial, Jorge Porrúa, por lo que era necesario el nombramiento de un arquitecto municipal específico. Francisco de Paula concluyó varios proyectos ideados por Porrúa, como el Cementerio Muncipal (1876-1892), y diseñó la plaza de Colón y de la mayoría de los edificios que a ella se asoman, así como los de la plaza Nueva y edificios públicos de nueva planta como las Escuelas Municipales.

También llevó a cabo la rehabilitación del Hospital de San Juan de Dios de Linares, 1882; la ampliación de la Plaza de Toros de Linares, 1886; la antigua Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Linares, 1890, o el Hospital de los Marqueses de Linares, 1904.

Fotos

Vídeos