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El SAS imparte una charla sobre alimentación de bebés para familias desfavorecidas

El SAS imparte una charla sobre alimentación de bebés para familias desfavorecidas
  • La trabajadora social Antonia Higueras y la enfermera María Luisa Soler han aconsejado a mujeres de tres barriadas de Linares sobre la nutrición de sus hijos

Profesionales del centro de salud Virgen de Linarejos, que pertenece al Área Sanitaria Norte de Jaén, han impartido una charla sobre hábitos alimenticios sanos a las madres de bebés menores de 18 meses de edad de tres barriadas de Linares (El Cerro, La Zarzuela y San Antonio), dentro de su programa de promoción de la salud infantil a familias desfavorecidas.

La trabajadora social Antonia Higueras y la enfermera María Luisa Soler han indicado que el objetivo principal de esta conferencia-coloquio "ha sido mejorar la información y formación de estas mujeres para cuidar a sus hijos". De esta forma, se ha insistido en las recomendaciones para que los lleven a los controles de salud infantil de sus pediatras y en la necesidad, importancia y beneficios de la lactancia materna".

Esta charla, que ha tenido lugar en el centro social de Linares, también ha incluido exposición teórica con un power-point y un coloquio posterior para resolver las dudas de las madres asistentes.

Según se ha informado desde el Servicio Andaluz de Salud, las evidencias científicas disponibles constatan que la lactancia materna debe mantenerse de forma exclusiva hasta que los bebés cumplan seis meses y hasta los dos años junto a otros tipos de nutrientes.

Estos estudios indican también que la madre es capaz de producir la leche que su hijo necesita en cada momento, de modo que sus características y cantidad varían durante su crecimiento, además que aporta anticuerpos y sustancias biológicas activas que son capaces de disminuir el riesgo del niño de padecer infecciones y enfermedades cuando sea adulto.

Otra de sus ventajas es el estrecho vínculo que se crea entre la progenitora y el recién nacido, lo que incluso permanece después, junto a la mejora de la capacidad de visión o el desarrollo intelectual, así como la disminución de la obesidad infantil.

Este hábito favorece también la contracción del útero, disminuye el sangrado tras el parto, ayuda a que se consuman las reservas de grasa acumuladas durante el embarazo y reduce el riesgo de desarrollar determinados tipos de cánceres.