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Emotiva despedida de los ñiños saharauis que regresan a Tinduf

Momento de la despedida.
Momento de la despedida. / Enrique
  • Tras dos meses de ocio y diversión, las familias jienenses despiden a los pequeños en un adiós muy especial

Con mucha emoción y lágrimas. Así se vivió el pasado sábado en la puerta del colegio Santa Teresa la marcha de los niños y niñas saharauis. Las familias despidieron a los pequeños entre sonrisas y lágrimas y ya deseosos de volverlos a ver el verano próximo. Tras ello, muchos kilómetros les esperan a los pequeños hasta su llegada a su tierra. Atrás quedan los casi dos meses que ha durado la estancia y las actividades que tanto las familias como la propia Asociación Amigos del Sahara Libre les han preparado. Recibimientos en los ayuntamientos de Linares, Jódar y Marmolejo, así como una refrescante jornada en la playa del municipio granadino de Almuñécar, entre otras, han sido las excursiones que les tenían preparados. Además, cada familia tenía sus propios planes de verano, como el caso de Halim que ha estado con Aurelia y quien se marcha muy contento. «Me lo he pasado muy bien, he estado en la playa, en la piscina y he comido muy bien», dice. Por su parte, Aurelia, se debate entre la tristeza y la alegría. «Estoy con pena y por otro lado contenta porque van a ver a sus familias; eso el primer año que los tienes no se entiende. Pero nosotros hemos estado allí en el Sáhara y entendemos que él ya quiere ver a su familia».

Ni la diferencia de culturas ni el idioma han sido barreras para que las familias y los niños se entendieran bien. Como Carmen, que es la primera vez que se traía una niña y su experiencia ha sido muy enriquecedora. «Es la primera vez que teníamos una niña porque siempre han sido niños y es diferente. La adaptación ha costado sí y no, porque la cultura saharaui es de las más avanzadas que hay y la mujer tiene mucho peso. Y el idioma no era un handicap porque lo estudia en el colegio».

Los padres de Laura también llevan muchos años compartiendo esta experiencia, y Laura, su hija, se muestra triste pero a la vez contenta por haber podido compartir el verano con ellos. Francisco Gutiérrez, presidente de la asociación quiso recalcar el esfuerzo de las familia: «Tanto ellos como la asociación pretendemos darles dos meses de buena calidad de vida y estancia». Y por la sonrisa con la que se marchan los pequeños no cabe duda de que lo han logrado.