La 'quinta Beatle'

La ubetense saltando en la presentación de su penúltimo disco./ROMÁN
La ubetense saltando en la presentación de su penúltimo disco. / ROMÁN
Las mil caras de Jaén

María Zahara Gordillo Campos, 'Zahara', cantante indie de éxito (sin contradicción), autora de una novela sobre relaciones, la ubetense se ha hecho a sí misma paso a paso, renunciando a atajos

Miguel Ángel Contreras
MIGUEL ÁNGEL CONTRERASJaén

EN la crítica de uno de sus conciertos no hace mucho en Granada, Juan Jesús García se preguntaba en las páginas de este periódico, tras verla cantar en inglés «y desplegar al personaje que ha ido modelando en estos años, en los que ha dejado sustanciosas ofertas de lado por apostar por ser ella misma», si no acababa de ver en realidad a «Zahara McCartney, ummm... ¿la increíble historia de la única mujer que fue Beatle?». Servidor, que ha hecho los deberes y echado cuentas, se atreve a decir sin arriesgar mucho que no lo fue, aunque se entiende (y comparte) el elogio hacia María Zahara Gordillo Campos (Úbeda, 1983). Los de Liverpool hubieran albergado además en ese caso a tres cantautores, añadiendo a su lista otro récord único: según Joaquín Sabina, familia de Zahara, todos los grupos de la historia son en realidad un cantautor con una banda, salvo Los Beatles y Los Rodríguez, que eran dos cantautores con una banda (McCartney y Lennon; y Calamaro y Ariel Rot).

La historia de Zahara, en cualquier caso, aunque menos fantástica, también es increíble. Y ejemplar, de los jienenses más jóvenes que han salido en esta sección y por derecho propio. «Lo que tiene se lo ha currado», aseguran quienes la conocen bien en Úbeda, donde la que fuera para la mayoría de sus vecinos 'la hija de la Benita' (su madre era concejal de IU) es hogaño reconocida como uno de sus grandes talentos musicales. Capaz de acercar la música alternativa a un público más amplio. Guste más o menos su estilo no se le puede negar que transmite sentimiento, verdad.

Casada 4 veces y tamaño XL

Es de estas personas que entran en una habitación y lo cambian todo: siempre con una sonrisa, con una guitarra o una palabra a tiempo. Tiene ángel. Una de esas personas que dice mucho con poco. Que lo mismo triunfa en un escenario en Reino Unido que escribe un libro (o dos), protagoniza un mediometraje, te canta con David Broncano una oda a la piscina de los Dioses de Orcera, que te gana premios 'indi' o te arranca una carcajada entre gigantes del humor como Javier Cansado y Javier Coronas, contando su experiencia con las farmacias en el programa 'Ilustres ignorantes'. Búsquenla, en redes sigue circulando, si tienen un momento. La anécdota incluye la talla XL.

Precisamente en Twitter su descripción es la siguiente: «Pues soy bastante alta para mi estatura. Me cabreo en sitios. He escrito un libro». Ya va por dos. Entre las tres principales redes sociales acumula más de doscientos mil seguidores, y las lleva ella personalmente, casi sin filtro además. Lo cuenta todo y sube fotos de todo. Últimamente de su 'bichin' de pocos meses, su hijo con Alberto Moreno, director de 'Vanity Fair'. Se casaron cuatro veces. En los pueblos de ambos, en Madrid y en la playa.

Zahara representa a una generación de artistas y profesionales que entendió la importancia de la formación y la preparación para encontrar su sitio. La música siempre estuvo presente en su vida. Con 12 años escribió su primera canción.

Su padre forma parte de un grupo de música antigua y todavía hoy realizan espectáculos con danza renacentista, de los que ella ha tomado parte. Y su tío (primo segundo de su padre) es el flaco ubetense más internacional. Compartir escenario con Sabina en una abarrotada plaza de toros local es de lo más grande que le ha pasado. También ha cantado junto a Javier Krahe, Quique González o grupos como Love of Lesbian o La habitación roja. Muy grande, casi tanto como la piscina de Orcera.

Y haciendo gala siempre de esa canción de autor mezclada con muchos otros géneros (pop, rock, jazz...). «En casa me educaron para ser abierta de orejas. En mis canciones algo queda de esa copla que escuchaba de niña, o del metal que me flipaba a los 18 y creo que es bueno, siempre que no modifiquen la esencia», afirma.

Desayuna en Madrid (tras varios años viviendo en Barcelona), aceite de Jaén, en casa y en una cafetería cerca donde lo descubrió y dijo aquí me quedo. Con el también jienense Moisés Nieto guarda muy buen rollo, diseñándole ropa que ella ha usado en sus conciertos. Durante un tiempo, uno en cada, sorteándolo con fines benéficos, para los saharauis.

Era una niña para la que todo era un problema. Cantaba y, asegura, se reían de ella en el pueblo (algo de lo que disienten muchos, pocos conciertos de cantautor en los que no se mencionase su nombre o participase; sí que era, en consonancia con la edad, una Zahara más 'ñoña').

Tenía complejos, siempre intentaba llamar la atención lo menos posible. Apasionada del running decidió que no iba a salir corriendo ante los problemas. «Me di cuenta de que no me podía tomar tan en serio a mí misma porque no era feliz, iba con taquicardias a los conciertos. Así que aprendí a convertir el error en parte del show. Pero ha sido un viaje de madurez muy largo y difícil», aseguró en una entrevista a El Mundo. «Tardé mucho en aprender a reírme de mí. Pero cuando lo aprendí, me entregué». Conserva tres amigas de la época del instituto. Las tres que tenía. Estudió un Grado Medio de Guitarra y después Magisterio Musical en Almería y Granada. En 2005 llegó Día 913, su primer disco, autoeditado. Cuando volvió sorprendió en Úbeda por lo que había aprendido. En 2009 llegaría el boom: La fabulosa historia de..., el primer disco bajo un sello multinacional El primer corte, 'Merezco', sonó como canción oficial de la Vuelta Ciclista a España de ese año. Dos después dejó Universal y volvió a la autogestión, y dio el salto al mercado internacional colaborando con el Liverpool Institute of Performing Arts (LIPA), con conciertos en Reino Unido. The Beatles, ya saben. En 2014, publicó, junto a la artista Rebeca Khamlichi su primer libro 'Semaforismos y garabatonías'. Poesía y pensamientos «mientras el semáforo está en rojo».

De La Vuelta a OT

Hace poco publicó una novela que es el perfecto chica-encuentra-chico: 'Trabajo, piso, pareja', «un regalo» a sí misma, pasando mucho tiempo sola, «justo antes de entrar en una fase en la que ya nunca más estaré sola conmigo misma». En el camino, multitud de premios, como el último IDEAL de Cultura.

Como espina clavada, que su canción para Amaia, ganadora de OT (se ha enganchado este año, los otros no le decían nada), no vaya a ir finalmente a Eurovisión, ilusionada tras visitar la academia para aconsejar a los triunfitos. Triunfadora, a sus 34 años, y hecha a sí misma, sin discográfica ni multinacional detrás.

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