El olivar jienense ya ha recibido el agua que necesita en todo un año

Olivar con fruto y agua de lluvia en una imagen de archivo. /M. BÉJAR
Olivar con fruto y agua de lluvia en una imagen de archivo. / M. BÉJAR

Semana de tregua de las lluvias y de temperaturas más altas en la provincia, con los pantanos y embalses a poco más de un tercio de llenarse

Miguel Ángel Contreras
MIGUEL ÁNGEL CONTRERASJaén

Después de Félix llegó Gisele y después otra borrasca más y así hasta que alguna se pisó y dejamos de aprendernos los nombres, con cierta polémica incluso para nombrarlas entre los meteorólogos, empezando la siguiente antes de terminar la anterior. Es el resumen de un mes y medio de lluvias que parece que llega a su fin, o al menos, que se toma un buen paréntesis. El cielo, mes y medio después, dará una tregua a la provincia de Jaén. Al menos, así lo apuntan previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que vaticinan días con el termómetro más alto y sin precipitaciones durante toda esta semana, después del marzo más húmedo desde que hay registros (en tres décadas) y un abril con lluvias recurrentes en su primera mitad.

Las temperaturas además aumentarán con respecto a las últimas fechas, alcanzándose los 26 grados centígrados de máxima en la capital y los ocho de mínima, un tiempo mucho más primaveral.

La cantidad de agua registrada ha acabado con la sequía que arrastrábamos desde otoño y a principios de invierno y que hacía temer por cortes notables en el suministro y el riego. Ha disparado las reservas colocando las reservas hídricas de la provincia cerca de los dos tercios de su capacidad. Con las lluvias de este fin de semana los embalses han alcanzando el 62,39% de su capacidad, cuando empezaron marzo con poco más del 27%. Hace un año en estas mismas fechas se encontraban al 49,04%, es decir, más de trece puntos por debajo que en la actualidad. Además, se esperan los deshielos y no se descartan nuevas precipitaciones en las próximas semanas, por lo que presumiblemente seguirán subiendo su nivel.

Justo a las reservas de agua de la provincia otro de los grandes beneficiados del agua caída en virtud a los temporales ha sido el campo jienense. Los más de 66 millones de olivos de la provincia han recibido en forma de lluvia una cantidad que cubre las necesidades anuales de agua del olivar (de media, dependiendo de la zona hay variaciones más o menos importantes). Se estima, según las organizaciones agrarias y destacaba ayer Asaja-Jaén, que un olivo requiere de unos 560 litros de agua al año. Según los datos de la Aemet y la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, hasta el sábado habían caído en su estación de Jaén 534, sin contar los más de 20 del domingo al lunes (en el año hidrológico, desde septiembre). En Cazorla han sido más incluso, 617 (hasta el día 10), y algo menos en otras zonas, como Andújar, con 497 (hasta el 14).

A pesar de ello, debido al déficit hídrico que arrastra en el campo jienense de los ejercicios anteriores, el agua que siga cayendo será bienvenida. También influye el momento en que esta cae para que el árbol pueda asimilar la mayor posible. En este caso, parece que las precipitaciones servirán para asegurar una próxima cosecha buena, una previsión que curiosamente ya ha tenido su repercusión en el precio que se está pagando por el kilo de aceite de oliva en origen, por debajo de los tres euros en nuestro país, cuando hace un año se llegaba a abonar cerca de los cuatro euros.

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