Los jienenses renuncian a una de cada siete herencias que se firman

Los jienenses renuncian a una de cada siete herencias que se firman

Se han disparado con la crisis, de 168 en 2010 a más de medio millar el año pasado; deudas del fallecido o los impuestos, principales causas

M. Á. CONTRERAS/Y. H./ J. C.JAÉN

La muerte de un familiar cercano, en especial un progenitor, es un hecho traumático para cualquier familia. Requiere de un duelo más o menos prolongado. Pero el óbito de un ascendiente directo también tiene importantes repercusiones desde el punto de vista económico. Los descendientes reciben el patrimonio del fallecido, normalmente fincas urbanas o rústicas, algún producto financiero, dinero, pero también pueden llegarles deudas que en muchos casos son completamente inasumibles: las conocidas como 'herencias envenenadas'. Realmente esto ha sucedido siempre, pero con los efectos devastadores de la crisis la magnitud de este problema se ha multiplicado, hasta que se ha puesto en tela de juicio su funcionamiento y los impuestos correspondientes. Durante 2017, los jienenses han renunciado a una de cada siete herencias firmadas, o lo que es lo mismo, a un 14,3% del total, que han sido 3.549 según los datos registrados hasta el pasado 5 de diciembre por el Colegio Notarial de Andalucía. Más de medio millar.

En 2010, 'únicamente' se rechazaron 168. Tres años después se había duplicado hasta las 357 y ha seguido creciendo hasta hoy. Un crecimiento exponencial que da una idea bastante precisa de cuánto ha sido el grado de deterioro de los peculios domésticos en Jaén.

No obstante, si este año descendieran en comparación con éste aún más las renuncias a las herencias en Jaén, podría interpretarse como una consecuencia de la reducción del Impuesto sobre Sucesiones. «Toda rebaja o moderación en el Impuesto sobre Sucesiones, en buena lógica, debe traducirse en una reducción del número de renuncias que se realizan por no poder hacer frente los herederos al pago del impuesto», admite la vicedecana del Colegio Notarial de Andalucía, María Teresa Barea, que tiene su despacho en Granada y que fue notaria en la provincia jienense en Campillo de Arenas. Eso sí, al mismo tiempo advierte de que en realidad la mayor parte de las renuncias de herencias no se deben a ese motivo. La razón es otra: las deudas que deja el difunto.

Bienes y deudas

No hay que olvidar que cuando alguien fallece se heredan todos los bienes que figuran en su patrimonio pero también las deudas contraídas, por lo que este tipo de renuncias seguirán produciéndose siempre. «En mi experiencia profesional particular, la inmensa mayoría de las renuncias de herencia que he autorizado se debían a la existencia de deudas, no tanto a la dificultad de pagar el impuesto», revela la vicedecana.

Coincide con ella Salvador Torres, también notario y decano de la institución hasta 2016. «Sí creo que con la supresión del impuesto bajarán las renuncias, porque desaparecerán las que tienen su base en no poder pagarlo, subsistiendo, no obstante, aquellas cuya razón es la existencia de muchas deudas en la herencia», señala.

De las estadísticas de herencias y renuncias de los dos últimos años en Andalucía, a las que ha tenido acceso IDEAL, se desprende que entre el 1 de enero de 2017 y el pasado 5 de diciembre hubo un total de 509 renuncias a herencias en la provincia.

En términos relativos, si se ponen en relación las herencias firmadas y las renuncias, la provincia donde más se rechaza es Cádiz (27%), seguida de Almería (23,3%) y Sevilla (19,2%). En la cola, junto a Granada, se sitúan Córdoba (13,9%) y Jaén (14,3%). La media de renuncias en Andalucía es del 18,2%, o lo que es lo mismo, en Andalucía se dice 'no' a una de cada cinco herencias firmadas.

Como es lógico, por su población, las provincias donde más herencias se han firmado hasta diciembre han sido Málaga (7.998) y Sevilla (7.926), seguidas de Cádiz (4.727), Granada (4.596), Córdoba (4.321) y Jaén (3.549). Donde menos, Huelva (2.585) y Almería (2.417). El total andaluz de herencias selladas superaba a principios de diciembre las 38.100. En todo 2016 llegaron a rebasar las 42.000.

En lo que respecta a las renuncias, el total andaluz ha sido de 6.935. En términos absolutos, las provincias donde más rechazos se produjeron han sido también Sevilla (1.518), Málaga (1.409), Cádiz (1.277), Granada (624), Córdoba (600), Almería (564), Jaén (509) y Huelva (434).

En las estadísticas se incluyen las renuncias «puras y simples» de herencia y las llamadas «traslativas». Las primeras reflejan la realidad, pues, como aclara Barea, las segundas son las que se hacen «para que los bienes a los que tú renuncias vayan a manos de una persona concreta que tú eliges, por lo que esta operación desde el punto de vista fiscal equivale a una donación y no se corresponde con el concepto de renuncia puro».

El nuevo impuesto que viene

¿Pero qué cambios son los que trae la reforma anunciada del Impuesto sobre Sucesiones? La vicedecana explica que la gran novedad radica en que el mínimo para tributar se va a situar en la cifra de 1.000.000 euros por heredero. Es decir, que si la base imponible del impuesto no alcanza esa cantidad por cada heredero (directo) estos no tendrán que tributar. Sobre este punto, Barea insiste en que en la cifra se toma en consideración a cada heredero, no al conjunto de ellos. Si la base imponible de quien recibe la herencia supera esa cantidad, pagaría por lo que exceda de la misma y solo por eso, lo cual -añade- es otra importante novedad.

«Para beneficiarse de lo anterior, el heredero en cuestión habrá de cumplir el requisito de no tener un patrimonio personal preexistente superior a 1.000.000 euros. Todo esto hay que tomarlo con cautela pues es la información con la que contamos del acuerdo que se alcanzó para la Ley de Presupuestos y del Proyecto de Ley de dicha Ley (concretamente su Disposición Final 2ª), pero el texto de la norma definitiva aún no se conoce», aclara Barea, al tiempo que precisa que la tributación de las herencias entre parientes colaterales seguiría igual que hasta ahora, «de momento».

Andalucía, junto con Asturias, ha sido hasta ahora la comunidad en la que «más gravoso» era para el ciudadano el Impuesto sobre Sucesiones. Por eso, «con esta reforma se va a aliviar mucho esa carga fiscal en las herencias de parientes directos y nos acercamos más a las demás comunidades autónomas». Estaba previsto que la norma entrase en vigor a comienzos de este año y se aplicará a las sucesiones de personas fallecidas con posterioridad a su promulgación, «por lo que las sucesiones de los fallecidos antes se seguirá rigiendo por la normativa anterior», advierte. Habrá que esperar a que culmine 2018 para ver si la reforma cambia los porcentajes.

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