Diez años de 'parking' solo de papel

Terrenos municipales situados entre la primera y la segunda fase del Bulevar, donde se proyectó el 'macro aparcamiento'./J. PASTOR
Terrenos municipales situados entre la primera y la segunda fase del Bulevar, donde se proyectó el 'macro aparcamiento'. / J. PASTOR

Nada se sabe del 'mega robotizado' del Bulevar ni del que iba en el casco histórico ni de acabar el del Hípico | La crisis económica, la deuda de EPASSA y la ruina municipal estrellaron proyectos e impiden hacer los anunciados para la peatonalización del centro

José M. Liébana
JOSÉ M. LIÉBANAJAÉN

El último aparcamiento público inaugurado en la capital jienense fue el del Teatro Infanta Leonor, en febrero de 2008, un mes después de que los entonces Príncipes inauguraran el espacio escénico. Este es usado también por los residentes, aunque su mayor utilización es cuando hay algún espectáculo o evento. El último 'parking' no asociado a otro uso data de 2007 y es el de La Salobreja (en lo alto del Parque Deportivo Periodista Fernando Arévalo, antes parque Felipe Arche). Desde entonces solo hay anuncios, imágenes virtuales y proyectos, algunos faraónicos, como el 'mega aparcamiento robotizado' previsto en Expansión Norte (Bulevar), con 4.000 plazas y que iba a ser uno de los más grandes de toda España.

Mayor incluso que los trece aparcamientos juntos que en la actualidad gestiona la empresa municipal de aparcamientos, EPASSA, que tienen 3.730 plazas, según los datos de la misma. Un 'parking' que iba a tener una demanda enorme. «La lista de espera será impresionante cuando se ponga en marcha», proclamó el entonces alcalde jienense, José Enrique Fernández de Moya, quien en el pleno municipal de diciembre de 2012, celebrado la víspera del Día de los Santos Inocentes, no se pudo contener ante las críticas de la oposición y, documento en mano, contestó: «No lo quería decir hoy, pero esta mañana se ha hecho registro de entrada en el Ayuntamiento del proyecto de una empresa para construir el aparcamiento del Bulevar, entre la calle Asturias y Federico Mayor Zaragoza», proclamó.

A menos

Para entonces el proyecto ya había menguada o dosificado. Si en enero de ese año se hablaba de unos ingresos para el Ayuntamiento de 40 millones de euros por la concesión administrativa a la empresa o empresas que lo quisieran explotar, en diciembre se barajaban ya 18 millones para primera fase (1.528 plazas), que no eran pocos, «con la que está cayendo», justificó el primer edil.

Y es que la crisis económica fue una de las causas que paralizó la construcción febril de 'parking' de primeros de siglo, a razón de uno cada año. Además, la recesión afectó y mucho a los bolsillos de los jienenses, y no jienenses, y los aparcamientos públicos empezaron a vaciarse y en algunos casos se cerraron plantas de rotación.

Con todo, el 'macro aparcamiento' del Bulevar parecía ajeno a la evolución de la prima de riesgo y al vertiginoso aumento del paro. En mayo de 2001, pocos días antes de las elecciones municipales que dieron la alcaldía a Fernández de Moya, este visitó Expansión Norte en su periplo por los barrios de la ciudad y se comprometió, «negro sobre blanco - dijo -, a estudiar la construcción de un aparcamiento subterráneo en el barrio, una de las principales reivindicaciones de los vecinos de la zona», además de la creciente demanda que se barruntaba entonces para la zona, con la Ciudad de la Justicia, la nueva Jefatura de la Policía Local o el centro de salud del barrio.

De ahí el empeño mostrado por el gobierno municipal, que nada más pasado el año nuevo, el día 3 de enero de 2013, comparecieron en rueda de prensa el alcalde y el concejal de EPASSA, Juan José Jódar, para anunciar el nombre de la empresa y las imágenes de cómo sería este moderno 'parking': «gran noticia», «un extraordinario proyecto de futuro», «tremendamente ambicioso», fueron algunos de los epítetos. Y en los años sucesivos repitieron que había interés empresarial cada vez que la prensa preguntaba por él. Hasta que decayó. En la zona aledaña se habilitó un espacio para aparcar en superficie, que con la apertura del centro de salud se ha quedado pequeño.

Pero el 'macro parking' tuvo otra virtualidad. Con sus 40 millones de ingresos previstos permitió cuadrar los presupuestos municipales de 2012, siguiendo la receta contable aplicada ya al final de la anterior etapa de gobierno del PP. En 2005 fueron 20 millones de ingresos ficticios por la explotación de 'parking' de papel; 33 millones en 2006 y 48 millones en 2007. Receta que también aplicó el posterior gobierno de PSOE e IU, con alguna variante como la compra de solares municipales por la Junta u otro tipo de concesiones administrativas - en esta década y media, desde la utilización del Castillo al estadio de fútbol - que casi nunca se hicieron realidad.

Y con el regreso del PP al gobierno local en 2011 continuó esta 'creativa' ingeniería contable y solo cambió que las concesiones administrativas pasaron a demaniales. De hecho, en los presupuestos de 2017, aún vigentes, figuran seis de estos 'parking' de papel.

Zona peatonal

Y cuantos más 'parking' se ponen en los presupuestos, menos se hacen. Sobre todo, por problemas económicos y por una EPASSA salvada 'in extremis' de su liquidación. Y eso que con la peatonalización del centro se hacen más necesarios, como reclaman colectivos como los comerciantes. El Ayuntamiento lo sabe y anunció tres: acabar el del Hípico, uno en el casco histórico y otro más pequeños junto a Senda de los Huertos. Aunque a cinco años vista y condicionados a la concesión de los fondos europeos DUSI II.

Fotos

Vídeos