El 'chófer de los ERE' se queda mudo ante la juez

Trujillo en una imagen de archivo./
Trujillo en una imagen de archivo.

Se negó a responder a las preguntas en el juicio, aunque su defensa alegó que este asunto está incluido en la causa de los ERE y reclamó la nulidad

Juan Esteban Poveda
JUAN ESTEBAN POVEDAJaén

Juan Francisco Trujillo Blanco, conocido como 'el chófer de los ERE' o 'el chófer de la coca', se negó ayer a responder a las preguntas que le iban a formular en el juzgado de lo Penal 1 de Jaén, en el que compareció en calidad de acusado por un supuesto delito contra la Hacienda Pública por el que le piden cuatro años de cárcel. El Fiscal y la Abogacía del Estado consideran que dejó de pagar 150.860 euros en impuestos por una subvención de 450.000 euros que le concedió su jefe, el ex director general de Empleo de la Junta de Andalucía, Francisco Javier Guerrero. Esa ayuda, junto a varias por un importe total de millón y medio de euros, convierten a Trujillo en una de las 'estrellas' del caso de los ERE, la mayor causa por corrupción por número de imputados instruida en España. En ese procedimiento, que instruyó la jueza Alaya en Sevilla, consta la confesión del chófer de que buena parte del dinero público se lo gastaron él y su jefe en cocaína, lujos y fiestas.

Ayer la defensa de Trujillo alegó que lo juzgaba la magistrada Valle Elena Gómez por hechos que ya se investigaban en Instrucción 6 de Sevilla dentro de la causa de los ERE, por lo que pidió la nulidad de las actuaciones.

Dilaciones indebidas

Su defensa también estima que caso de que haya una condena se le debe atenuar la pena por dilaciones indebidas de la Justicia. Como el acusado se acogió a su derecho a no declarar, solo habló en la vista un asesor que aseguró que le explicó a Trujillo lo que debía hacer para estar en paz con el Fisco. A juicio de las acusaciones, no le hizo mucho caso.

Trujillo, según la acusación pública, era administrador único de Iniciativas Turísticas Sierra Morena, sociedad creada para explotar casas rurales. El febrero de 2004 la Dirección General de Trabajo de la Junta le concedió 450.000 euros para ese fin. En 2005 ese dinero llegó a sus cuentas.

«A sabiendas de la obligación de declarar dicha subvención, el acusado con ánimo de defraudar a la Hacienda Pública, presentó un declaración del impuesto de sociedades (...) que no reflejaba dicha subvención, generándole un beneficio de 443.908,67 euros al reflejar tan sólo unos gastos ficticios y no justificados de 6.091 euros», dice el Fiscal.

La Agencia Tributaria le hizo una inspección. A pesar de que lo citaron varias veces, Trujillo no acudió a darle explicaciones a los expertos del fisco. Ni entregó la documentación que le pedían. Finalmente la Agencia usó sus medios para comprobar los ingresos de Trujillo, descubriendo que había dejado de pagar 150.860 euros en impuestos, que ahora se le reclaman.

Otras causas abiertas

No es la única causa judicial que afecta a Trujillo por esta subvención y otras dos similares que se le concedieron. Ya fue condenado hace varios meses por el Juzgado de lo Penal número 2 a un año y medio de cárcel, así como al pago de una multa de 660.000 euros y al desembolso de otros 164.000 euros en concepto de responsabilidad civil, por otro delito contra Hacienda. Trujillo se declaró culpable y aceptó la pena solicitada por el Ministerio Público y acordada con la Abogacía del Estado y con su defensa.

La Fiscalía Anticorrupción le pide 5 años y nueve meses de cárcel a él y su exjefe Guerrero. El escrito de acusación afirma que el primero dio a su conductor 1,4 millones de euros en ayudas públicas de los ERE. Una parte «importante» de este dinero se gastó en cocaína y copas. Los acusan de prevaricación, malversación y tráfico de influencias, y falsificación de documento mercantil, que el chófer habría cometido supuestamente al falsificar la firma de su madre en una póliza por valor de 122.648 euros.

La ayuda, de 450.000 euros, era para poner en marcha unas casas turísticas en Andújar

Ya fue condenado por un delito similar a año y medio de cárcel

El escrito fiscal indica que Guerrero concedió las ayudas sin tener competencia, «prescindiendo total y absolutamente del procedimiento legalmente establecido», sin publicidad, concurrencia y competitividad y que las empresas destinatarias se crearon solo para recibir el dinero. El chófer compró inmuebles y fincas con fines especulativos y dio a su esposa 24.000 euros una finca de Llanos del Sotillo, en Andújar.

El exdirector general Guerrero, uno de los principales acusados en la causa de los ERE, recibió a cambio dinero en efectivo, antigüedades, un equipo de navegación para su vehículo oficial, invitaciones en restaurantes y locales de copas y entregas de cocaína, según la acusación. Los dos están encausados también en la pieza de las sobrecomisiones que instruye Núñez Bolaños.

Por el momento, Trujillo se ha librado de ir a la cárcel (aunque estuvo varios meses como preso preventivo por orden de la jueza Alaya), mientras que hace valer su declaración de insolvencia para no hacer frente las multas.

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