El alcalde pide por escrito al Estado el solar junto al Museo Íbero para hacer un parque

Terrenos conocidos como 'El campillo', situados a espaldas del Museo Íbero, en pleno centro de la capital jienense. /LIÉBANA
Terrenos conocidos como 'El campillo', situados a espaldas del Museo Íbero, en pleno centro de la capital jienense. / LIÉBANA

En 2005 se decidió hacer un jardín en vez de colapsar la zona con el edificio nuevo de Hacienda, pero 13 años después ni uno ni otro

JOSÉ M. LIÉBANAJAÉN

El alcalde jienense, Javier Márquez, remitió ayer por carta a Patrimonio del Estado la solicitud de cesión de los terrenos situados a espaldas del Museo Íbero, con el fin de urbanizar el actual descampado como zona verde. Ha sido a raíz de la petición hecha por la presidenta de la Asociación de Amigos de los Íberos, Pilar Palazón, aunque ya en 2005 las administraciones decidieron convertir el solar en zona ajardinada, una vez descartada la construcción del nuevo edificio de la Agencia Tributaria, cuya maqueta presentó un año antes Cristóbal Montoro, en su primera etapa como ministro de Hacienda.

Por entonces, el Consejo de Ministros llegó a autorizar, en mayo de 2005, la contratación de las obras de construcción de una nueva sede para la Agencia Tributaria en Jaén, que tenía un presupuesto inicial de 16 millones de euros y suponía el traslado de las actuales dependencias, en la Plaza de la Constitución, a este solar de 3.800 metros cuadrados, que hasta entonces se ubicaba detrás de la derruida cárcel vieja.

Pero el nuevo Gobierno central, del PSOE, decidió en 2005 no hacer ahí dicho edificio. El propio subdelegado de la época, Fernando Calahorro, señaló que levantar un inmueble de siete plantas junto a la Avenida de Andalucía ('Gran Eje'), la zona más edificada de la capital y con menos espacios libres, suponía restar el único pulmón verde de la manzana al que podía optar la ciudad. Y fue el consejero de la Presidencia en aquella época, Gaspar Zarrías, quien anunció en julio de 2005 el cambio de ubicación del edificio de la Agencia Tributaria, desde el «campillo trasero de la cárcel vieja hasta la parcela T3 del barrio de Expansión Norte (Bulevar), en la tercera fase del SUNP1».

La Junta, que había solicitado este cambio, ofreció una permuta de terrenos al Estado. Puesto que la parcela del Bulevar era suya, la intercambió con el Gobierno, con el fin de dejar libre el solar junto al futuro Museo Íbero, en previsión también de que este pudiera necesitarlo en futuras ampliaciones y, mientras, habilitar una zona ajardinada.

Pero en la parcela T3 de Expansión Norte aparecieron importantes restos arqueológicos, en concreto en mayor lienzo conocido de la antigua muralla del Calcolítico. Las administraciones coincidieron en que el edificio de la Agencia Tributaria debía no solo de conservar la muralla sino además incorporarla para su musealización.

Eso encareció el proyecto, lo que unido a la llegada de la crisis económica hizo que el Estado no siguiera adelante con el edificio de Hacienda. Y cuando de nuevo llegó el PP al Gobierno central y Cristóbal Montoro regresó al mismo ministerio, Hacienda optó, una vez pasados los peores años de la crisis y de austeridad en la inversión pública, por no construir en ningún sitio el edificio del que había presentado la maqueta y en su lugar rehabilitar integralmente la actual sede.

Trabajos de adecuación que están ahora en su recta final y cuya finalización anunció el mes pasado el secretario de Estado de Hacienda en funciones, José Enrique Fernández de Moya, para finales de este año. Será entonces cuando vuelvan los empleados y la actividad de la Agencia Tributaria al edificio de la plaza de la Constitución y abandonen la sede ocupada provisionalmente desde septiembre de 2016.

Es factible

El nuevo intento para que los terrenos del 'campillo' junto al Museo Íbero se conviertan en una zona verde surgió de la petición hecha el lunes pasado por Pilar Palazón durante la gala de entrega de los VI Premios Jaeneras, en la que la presidenta de la Asociación de Amigos de los Íberos fue una de las galardonadas. En su discurso de agradecimiento, Palazón solicitó al Ayuntamiento la creación de un parque público en la zona, abierto a todos los ciudadanos, y conservar los árboles que hay en la actualidad.

El actual regidor lo vio con buenos ojos y en el cierre de la gala anunció que así lo solicitaría el nuevo Gobierno, para que proceda a su cesión, ya que el solar está en pleno corazón de la ciudad. Además, da una mala imagen de la capital, pues las vallas están derribadas y oxidadas y una parte se utiliza como improvisado aparcamiento. Sin olvidar que la reciente apertura del Museo Íbero ha hecho que la zona sea más visitada por jienenses y foráneos.

Javier Márquez coincide también en que esta parte de la ciudad está muy saturada de edificaciones, por lo que una zona verde es una buena solución.

Aunque ya hace trece años que se pensó en darle esa utilidad, una vez descartada la construcción del edificio de la Agencia Tributaria, sin embargo en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de la capital jienense sigue figurando como suelo dotacional, «por lo que habría que pasarlo a zona verde», explicó el alcalde, que no ve mayor inconveniente para hacer esta modificación.

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