Ideal

paso a dos

O conmigo o contra mí

Cuando alguien recibe el 98% de los votos es para preocuparse. Mientras al fondo se oye la piedra pómez socialista afilando navajas cabriteras y Podemos se escindió en dos, los 'populares' jaeneros viven un proceso inédito de pluralidad. Descabalgado a la fuerza Fernández de Moya, el PP andaluz parece contentarse con la renovación mínima en Jaén y Córdoba e intentar volver a los congresos de aclamación. Pero una vez abierta la puerta de la democracia interna, cuesta cerrarla. La libertad tiene esas cosas.

Más allá de quién gane el pulso oficializado esta semana, la actual dirección provincial del PP tendrá que hacer alguna reflexión, entre otras cosas porque para combatir a los críticos ha buscado un perfil siamés. Una enmienda a sí mismos que recuerda aquello que dijo en los '90 López Carvajal, entonces socialista plenipotenciario, de que su secretario general le tenía engañado. Porque, pese a que los resultados electorales no han sido del todo malos, algo habrán hecho mal estos años, salvo que piensen como la madre del chiste: 'Todos llevan el paso cambiado menos mi hijo'.

Popper habla de las democracias actuales como 'sociedades abiertas'. Y las ciudades también son una pluralidad de actores e intereses y no puede imponerse la visión unilateral. Por sus calles circulan en Semana Santa creyentes, no creyentes, agnósticos, practicantes y mediopensionistas. La Agrupación de Cofradías, que me consta que busca lo mejor para Jaén, está repartiendo hostias desde el Lunes de Pascua. A algún capataz le oí 'dedicar' una 'levantá' a los periodistas, críticos o que simplemente informaron del malestar creado por las vallas recrecidas. Todo ello aderezado de amenazas judiciales o incluso con no procesionar si el Ayuntamiento las rebajaba. Y repartiendo carnés de buenos y malos periodistas.

El debate puede resumirse en tres personas que dieron sus opinión: un señor que llevaba toda la vida viendo las procesiones en La Carrera sin cortapisas, una señora que se quejaba de los que se ponían detrás de las sillas y una comerciante a la que taparon su negocio sin consultárselo. Pues bien. Creo que la Agrupación sólo ha tenido en cuenta a una de las tres. La Carrera no puede reservarse entera a quien pague, por muy bonito que quede o porque así se haga en Sevilla. ¿Ese es el modelo de exclusividad y oropel que queremos para la Semana Santa de Jaén? ¿Escuchamos a todos y buscamos el interés general o tratamos a quien no pague como chusma que molesta?