Ideal

Espero, sin fumar

Unas caras de satisfacción han puesto los implicados en la construcción del Jaén Plaza. Esa alegría la pondremos en el semblante los vecinos de la ciudad cuando podamos entrar en los comercios que se anuncian en el futuro centro de ventas.

Porque hasta la fecha actual, tenemos que irnos hasta las capitales más cercanas para comprar instrumentos de jardinería, deportes, vehículos…dejando los euros en los bolsillos de los vecinos del lugar donde estemos comprando.

Lo que, como jaenero de pura cepa, es que no me creo nada más que lo que veo. Hasta que no constate con mis ojos el levantamiento de las naves necesarias, la urbanización de calles, y la apertura al público, desconfío de todos.

Todavía tengo la foto en la retina ocular de la inauguración del polígono industrial llamado Nuevo Jaén, donde iban a construir un bosque de industrias para sacar a Jaén del furgón de cola del paro laboral. Algunas pocas firmas industriales se han quedado en aquel espacio.

Al lado yacen como pirámides jaeneras los restos físicos de empresas, que incluso desaparecieron del nomenclátor industrial del mercado español, y algunos de sus promotores están caminando como caracoles a las puertas de la cárcel, que seguramente no verán porque los enchufes son muy altos y de una tensión muy elevada.

El resto del enorme terreno terciario sirve para que los animalejos jueguen, los coches con parejas en su interior retocen, los vehículos con la L detrás enseñen a sus alumnos, y paseantes valientes estén dispuestos a comerse kilómetros sin temor a verse interceptados por algunos delincuentes de medio pelo.

En fin, espero ver a finales de años, o inicios del siguiente, que Jaén Plaza sea una realidad. Entonces me lo creeré. Mientras espero sin fumar, al contrario de la copla.

Temas