Ideal

paso a dos

El ala izquierda

Está absolutamente desenfocada. Por ejemplo, en el Partido Socialista, con un Pedro Sánchez al que han situado en una posición que no es la suya en absoluto, pero, claro, todo sea por la reconquista de la secretaría general: 'si me dejáis toda el ala izquierda socialista para mí mejor, luego ya veremos que hago'. Porque hay que ver cómo en pocos meses cambian las estrategias. Hace un año, pactando con Ciudadanos, y ahora, buscando la izquierda para competir, al menos a día de hoy, con una Susana Díaz, que lejos de replegarse a sus cuarteles de invierno vuelve a la carga. Esta vez, en forma de intensa campaña de promoción y márketing, porque con todos mis respetos, ir a Bruselas a «instar a la Unión Europea para que dé un giro a su política económica de los últimos cinco años» es como exigir a Donald Trump que aplique la sanidad universal y gratuita.

Y hablando de sanidad, vaya posible marrón que se está cocinando en Andalucía. Primero, a fuego lento, pero ahora, con la válvula de la olla dando vueltas y pitando. Hay mucha demagogia detrás, tanta que ha unido a Podemos, Partido Popular y sindicatos profesionales varios de la sanidad, en su gran mayoría muy corporativos. Pero en la raíz de todo está el descontento ciudadano, enorme en Granada, ante los oídos sordos y ausencia total de mano izquierda de la Consejería. Y ese descontento ha seguido en Huelva y empieza a desarrollarse en Málaga. Les guste o no, el pasado domingo, decenas de miles de andaluces, por razones diversas, se manifestaron contra el funcionamiento de uno de los buques insignia del socialismo andaluz. Y no deja, por otra parte, de ser curioso que sea aquí, en Andalucía, donde el malestar ha tomado las calles. Porque no es, ni de lejos, la comunidad en la que peor funciona la sanidad. Eso está fuera de toda duda razonable, pero sí es la primera en protestas ciudadanas.

Esperemos que en Jaén no volvamos al asunto de la Ciudad Sanitaria, un enorme dispendio económico, en absoluto necesario, que dejaría en pañales la inversión del tranvía. Pero no lo descarten.

Yo sería mucho más pragmático y realista. Si hay que protestar, hagámoslo mirando al Centro de Salud de Expansión Norte (Bulevar), que sigue su lento deambular, ahora pendiente de la urbanización de poco más de cincuenta metros de calle.