Ideal

paso a dos

El 'blas fridei'

«Ahora que vamos despacio, vamos a contar mentiras, tralará. Por el mar corren las liebres, por el monte las sardinas, tralará». Por el Cerro de Santa Catalina también. Pero los que más corrieron fueron los romeros del Nevada, los cofrades del macrocentro comercial granadino, mitad por esnobismo, mitad por necesidad de adelantar las compras navideñas al calor de las ofertas del 'Black Friday', otro invento del maligno yanqui para sacarnos los dineros y para que los comerciantes cambien los números rojos por los negros, que esa es su traducción y su intención, aunque sólo sea un viernes, o varios.

Aquí preferimos la versión más castiza del 'Blas Fridei'. En la sacrosanta capital del Santo Reino somos más ascetas y procesionales, menos materialistas que los seguidores de Calvino ('La ética protestante y el espíritu del capitalismo', de Max Weber), y para festejar a Santa Catalina cerramos el comercio en plena orgía consumista, y eso que nuestros comerciantes están tiritando. Pero como la carne es débil, nos fuimos a hurtadillas a la vecina Granada para encontrarnos con medio Jaén. Porque hoy en día, nos guste o no, es difícil ponerle puertas al campo comercial o levantar muros en las autovías.

Cuando hace mal tiempo, Jaén promueve como nadie la lectura, el descanso y la vida hogareña en general. Y viajar. Hasta para ir al cine. Y nos distraemos con las 'peleitas' políticas, como las llamaba Chamizo. La alcaldesa Peñalver intentó traer Decathlon y el PP le puso todas las pegas. Se invirtió la tortilla y ahora ha sido la Junta la que no se ha dado precisamente prisa con el centro comercial de Alvores. Para la próxima Navidad, dice el alcalde Márquez.

Peleitas para ver quién le pone las tuberías a la presa de Siles. Menos mal que la ciudadanía parece haber entendido que sin unidad no va a ningún lado y de momento la plataforma de regantes ha logrado que Estado y Junta se sienten. O los 18 alcaldes de La Loma y Segura, de distinto signo, que se han unido para reclamar la autovía A-32 y acabar con los accidentes de juzgado de guardia en la N-322. Que cunda el ejemplo.

Y también es gratificante ver la masiva inscripción en la Carrera de San Antón, aunque algunos parecen haber descubierto América. La última carrera fue en sábado y ya se vio el aumento. El debate no es ese. El debate está en si el Ayuntamiento, que no organiza las lumbres, debe obligar a cambiarlas de fecha también y crear la peleita social.