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Mucha investigación y pocas patentes

El catedrático José Antonio Lorente Acosta, ayer durante su ponencia en el Aula de Emprendimiento de IDEAL.
El catedrático José Antonio Lorente Acosta, ayer durante su ponencia en el Aula de Emprendimiento de IDEAL. / J. E. P.
  • El Aula de Emprendimiento de IDEAL acogió ayer una conferencia sobre transferencia de conocimiento

  • José Antonio Lorente animó a los investigadores hacia la generación de propiedad intelectual

«España es una potencia mundial en el número de publicaciones en las revistas científicas de alto prestigio. Sin embargo, se queda muy corta en la generación de propiedad intelectual y en patentes de alto valor comercial y social». Fue una de las principales afirmaciones que hizo ayer José Antonio Lorente Acosta, en el Aula de Emprendimiento promovida por IDEAL, en colaboración con la Diputación Provincial de Jaén (asistió a la ponencia el diputado de Empleo, Manuel Hueso), la Junta de Andalucía (asistió Ana Morillo, coordinadora del Instituto Andaluz de la Juventud), Caixabank y la Universidad de Jaén. Lorente Acosta ofreció una conferencia sobre un asunto clave para el desarrollo económico y el bienestar social, abordando 'La importancia de la transferencia de la investigación universitaria a la empresa'.

José Antonio Lorente Acosta es director de la estrategia de innovación e investigación en salud, catedrático de medicina legal y forense, director del Genyo (Centro Pfizer-Universidad de Granada-Junta de Andalucía de genómica y oncología) y director del laboratorio de identificación genética.

Por un lado, Lorente se refirió a la transferencia del conocimiento y su aplicación a la práctica en el día a día. En este sentido, apuntó que las personas que hacen ciencia tienen que «cambiar el chip y plantearnos que cuando uno hace un proyecto de investigación de cualquier tipo, a la vez que piensas en todos los materiales que vas a necesitar, en los resultados que se pueden dar y donde los puedes publicar, también tenemos que plantearnos si ese tipo de investigación puede rendir de un modo o de otro económicamente en beneficio de la sociedad e incluso de quien lo está haciendo». Es decir, plantearse «si puedes terminar haciendo algo que sea patentable y que se pueda explotar económicamente».

Y es que, normalmente, alertó el investigador, «sólo pensamos en qué revista lo vamos a publicar, pero es muy importante tener esa otra visión porque eso facilita la implicación de las entidades que la pueden financiar».

También profundizó José Antonio Lorente en el gran campo que se abre en el área biomédica, «donde hay mucha investigación y existe necesidad de que interactúen grupos diferentes de médicos con informáticos, ingenieros, etc. para desarrollar todo el conjunto».

Consideraciones personales

El profesor hizo una serie de comentarios críticos, alertando de que «muchas veces hay una falta de motivación, hay muchas trabas burocráticas, una falta de sensibilidad por parte de quienes tenían que ser los grandes compradores o grandes promotores de esta actividad, como sería la Consejería de Salud en Andalucía». A su juicio, «lo que no se puede es lanzar a la gente a que haga empresas, a que patente para que luego no haya nadie que vaya a ser capaz de adquirir esos conocimientos, eso también es un poco triste», sentenció.

Respecto a la transferencia a la sociedad, Lorente se refirió a los dos tipos que existen. «Por un lado, está la transferencia científica, que básicamente consiste en la investigación que hayas hecho se pueda aplicar inmediatamente y beneficie al paciente en el caso de la biomedicina». Y, por otro lado, está la transferencia «de tipo económico, que consiste en la creación de empresas, en la generación de patentes, donde es cierto que muchas veces el investigador está aislado en su mundo y no es capaz de hacer ver que eso pase a tener una utilidad social».

Y lo más triste, añadió, «es que muchas veces ves que se han hecho patentes en otros países e incluso en otras zonas de España, tomando datos de algo que tú antes habías publicado desde el punto de vista científico pero que no supiste proteger de la forma adecuada», de manera que son otros los que acaban patentando «algo cuya base de desarrollo estaba en esa idea que no se supo proteger intelectualmente».

En opinión del investigador, «tenemos que empezar a darnos cuenta de que no sólo tenemos que ser capaces de generar un conocimiento, sino que ese conocimiento se pueda aplicar». «Lo que no puede ser es que en España se estén haciendo este tipo de actividades y apenas se generen patentes y en otros sitios donde nos creemos que apenas se investiga se hagan diez veces más patentes o se creen diez veces más empresas», advirtió.

Y puso el ejemplo de que países como Alemania o Corea patentan entre 20 y 50 veces que nuestro país. «Publicamos muy buena ciencia, pero somos incapaces de pasar esa ciencia a la práctica», apostilló.

José María O'Kean, el próximo

El próximo jueves, día 1 de diciembre, a las siete de la tarde, volverá el Aula de Emprendimiento de IDEAL con la ponencia del catedrático de Economía Aplicada, José María O'Kean, en IFEJA. Con estas iniciativas, señaló el delegado de IDEAL en Jaén, se busca «sumar perspectivas y distintas aristas a una cultura, la del emprendimiento, para aportar un granito en pos de un mejor futuro para Jaén».