Ideal

El maná del conseguidor

Así está aproximadamente el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Jaén ante el nombramiento del anterior alcalde, Fernández de Moya, como secretario de Estado de Hacienda, esperando el maná. Esperando un milagro en forma de soluciones económicas - «especial sensibilidad» le llaman - al Ayuntamiento de Jaén. Porque ya son dos los jienenses al mando de los dineros del Estado.

Su nombramiento tiene varias lecturas. De una parte, la huida de su cargo de alcalde pocos meses después de ser elegido, en busca de la comodidad de un escaño en el Congreso. Huida debida tanto a la incapacidad de atajar la ruina económica municipal, como de no tener empatía con la oposición - recuerden que los 'populares' perdieron la mayoría absoluta - , ni con buena parte de la ciudadanía.

Por otra parte, era la crónica de un nombramiento anunciado, y no tan sólo el suyo, sino el acomodo de varios alcaldes andaluces que perdieron el gobierno de su ciudad tras las pasadas elecciones municipales, además de no sintonizar precisamente bien con Juanma Moreno. Hablamos de los ex alcaldes de Sevilla y Córdoba. El primero de ellos, ministro de Interior, y el segundo secretario de Estado de Seguridad.

Pero volvamos a 'Josenrique', como le llaman familiarmente los suyos.

Por fin lo ha conseguido, ya está en Madrid en un importante cargo político. Y es que no era lo suyo precisamente el día a día municipal, mucho menos sin mayoría absoluta, y con una manifiesta ausencia de mano izquierda a la hora de negociar, que yo creo que tiene dos derechas. Vamos a ver ahora, porque va a tener que negociar, con sus queridos «socialistas y comunistas», asuntos de gran trascendencia para los ayuntamientos. Entre otras cosas, y ojalá que salga adelante, una nueva ley de financiación local que de árnica y lo que haga falta a ayuntamientos endeudados como el de Jaén. Y para ello va a ser necesaria la mano que escasea del señor Fernández de Moya.

Eso sí, alguna ventaja tendrá nuestro ayuntamiento, pues al menos no habrá que explicarle la situación de las arcas municipales, porque él las conoce muy bien. De hecho, ha sido uno de los causantes de la situación, aunque no le guste oírlo ni leerlo. Pero no pasa nada, 'tú contribuyes al ruinón del Ayuntamiento de Jaén y yo te nombro secretario de Estado de Hacienda'. Y a vivir que son dos días.