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Estos son los 1.500 jienenses elegidos para ser parte de un jurado

Imagen de archivo de un juicio celebrado con el procedimiento del jurado en la Audiencia de Jaén.
Imagen de archivo de un juicio celebrado con el procedimiento del jurado en la Audiencia de Jaén. / IDEAL
  • La Audiencia comienza el trámite para elegir a quienes serán tribunales del jurado los dos próximos años

  • Tras el sorteo inicial, los seleccionados recibirán una carta en sus casas y podrán alegar si no quieren participar, y a final de noviembre se sabrá la lista definitiva

En estos días, a su buzón puede llegar una carta que le anuncie que es uno de los 1.500 jienenses con posibilidades de ser llamado para formar parte de un jurado popular durante los dos próximos años. La Audiencia Provincial ha iniciado ya los trámites para disponer de una bolsa de agraciados y ha mandado el listado provisional de candidatos a jurado para su publicación en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP). Ser elegido para formar parte de un jurado es convertirse en juez durante unos días. Con poder para decidir sobre la culpabilidad o inocencia de las personas. Y con el mismo sueldo de un juez.



Ser elegido es pura suerte. Una lotería fruto de un sorteo que se realiza los años pares para configurar una lista de candidatos a los que se les irá llamando para los procedimientos con jurado popular que se señalen en los dos próximos años. La imposición de la pena y la redacción de la sentencia corresponden al magistrado, pero en este tipo de juicios los encargados de inclinar la balanza y emitir su veredicto en base a las pruebas aportadas son las nueve personas que conforman el jurado. Se les paga 67 euros por sesión más gastos de desplazamiento y dietas. No necesitan conocimientos jurídicos especiales. Sólo se les pide sentido común y que se pronuncien «sin odio ni afecto». Todo muy de película, pero en la vida real.

Esta suerte de lotería se celebró el pasado 26 de septiembre y en el bombo figuraban todos los mayores de edad del censo electoral. Partiendo de esa base de datos, se extrae un número aleatorio que identifica al primer elector y a partir de ahí se van incorporando el resto de la lista de 1.500. El listado se publica en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) y se expone en todos los ayuntamientos.

Motivos para librarse

Teniendo en cuenta que pocos ciudadanos consultan el BOP y los tablones de anuncios de los consistorios, durante lo que queda de mes irán llegando a los buzones de los seleccionados una notificación oficial en la que se les comunica su inclusión en la lista, además de entregarle la información correspondiente sobre las causas de incapacidad, incompatibilidad o excusa que se pueden alegar para ser excluido.

Las reclamaciones se pueden presentar durante la primera quincena de noviembre y deben quedar resueltas antes de que finalice el mes. A partir de ese momento se publicarán las listas definitivas de los candidatos a ser convocados para formar parte de un jurado popular, siempre para juzgar algún delito cometido en la provincia.

En cada causa se designan a 36 personas por sorteo, para así tener margen en el caso de que las partes recusen a algunos candidatos (cada parte puede descartar a cuatro). Finalmente se seleccionan a 11 (dos suplentes y nueve titulares). No cumplir con este deber conlleva una sanción de entre 150 y 1.500 euros.

Tal y como está reglado a nivel nacional, cualquier ciudadano puede ser citado para formar parte de un jurado salvo personalidades del Estado (Familia Real, miembros del Gobierno, presidentes autonómicos, diputados, concejales…), jueces, abogados, efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad o funcionarios de prisiones. Además, se pueden excusar los mayores de 65 años, los que residan en el extranjero, quienes hayan ejercido de jurado en los últimos cuatro años, quienes desempeñen un trabajo relevante de interés general cuya sustitución originaría importante perjuicios, los militares cuando concurran razones de servicio o a quienes por cargas familiares les suponga un grave trastorno.

Muchas excusas

Muchos se excusan. «Supone mucho papeleo porque un buen número de candidatos alegan problemas familiares que les impiden participar. Hay que resolver sus escritos y convocar a los que sí van a participar», explican en la Audiencia. Hay casos que no son plato de gusto para nadie. Así que muchos intentan no verse involucrados.

Las estadísticas sobre el jurado indican que el 48 % de la población no quiere juzgar a nadie (en una sala de Justicia, se entiende). El 40 % de los jurados, sin embargo, querría repetir la experiencia de ser juez lego. De hecho, en la Audiencia confirman que hay quien ha repetido ya.

Todos ellos, según la ley del jurado, que ya tiene más de dos décadas, podrán participar en enjuiciamientos de determinados delitos como homicidios y asesinatos, cohecho, incendios forestales intencionados, malversación de caudales públicos y tráfico de influencias, entre otros.