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Aprobado un plan financiero que no lo es

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  • El gobierno municipal, del PP, logra sacarlo adelante pero reconoce que no se ajusta a la Ley de Estabilidad | Los no adscritos apoyan el paquete de medidas, que busca negociar con Estado y Junta soluciones para la situación «excepcional» del Ayuntamiento de Jaén

¿Qué se aprobó este miércoles? Esa es la cuestión. En teoría, el gobierno municipal jienense, del PP, aprobó, gracias al apoyo de los exconcejales de Ciudadanos, el Plan Económico y Financiero (PEF) al que le obligó el Estado, y la Junta de Andalucía como encargada de la tutela financiera, por incumplir la Ley de Estabilidad Presupuestaria (déficit, regla de gasto, etcétera). Pero lo aprobó a la desesperada, un día antes de que acabara el plazo, meses después de esperando a que Rajoy fuera investido y, sobre todo, sabiendo que no un PEF. Pues, como dijo este miércoles el concejal de Hacienda, Manuel Bonilla (PP), en el pleno urgente convocado para tal fin, no se ajusta a la normativa establecida para hacer estos planes, como por otra parte dejó claro en su informe el interventor municipal, cuestionando que pueda aprobarlo el Ministerio.

¿Entonces, por qué se presenta? «Para sentarnos a negociar», dijo con la misma claridad el edil de Hacienda. Y porque de no haberlo hecho antes de hoy, peligraba la concesión de subvenciones, como los fondos europeos del DUSI, añadió el concejal. «Para eso sirve el plan», zanjó. Y por si quedaba alguna duda, esgrimió que es imposible hacer en sólo dos años los ajustes que la ley exige a un ayuntamiento como el de Jaén, que incumple todos los criterios de estabilidad, como también dijo el edil, y sin hacer despidos entre los 1.426 empleados ni subir de nuevo los impuestos, como garantizó.

Por tanto, lo aprobado este miércoles no es el plan económico y financiero al que estaba obligado, sino un paquete de medidas a más largo plazo, «una hoja de ruta», dijo Bonilla, que les permita negociar con las otras dos administraciones. «No nos queda más remedio. Si ustedes tienen un plan alternativo, dígamenlo», espetó a PSOE y Jaén en Común, que votaron en contra porque dicho plan no es un PEF, pero sobre todo porque los socialistas creen que las medidas sólo buscan más créditos para pagar a proveedores a costa de endeudar a las próximas generaciones de jienenses que, con lenguaje bíblico, nacerán con «el pecado original» de que el ayuntamiento de su ciudad estará hipotecado.

Y JeC también votó en contra porque «perpetua la deuda» y, con lenguaje médico, se acude a «una terapia errónea» por culpa de «un mal diagnóstico de las causas», en referencia a la insuficiente financiación de los ayuntamientos y a «un modelo de políticas especulativas y de ajuste» que dijo que comparten PP y PSOE, aprovechando para aludir a la «gran coalición nacional» de ambos (al otro costado, el concejal de Hacienda acusó a los socialistas de no darle ni agua al gobierno municipal y de ir «a rebufo de Podemos»).

Enfermo crónico

Los únicos en darle ‘cariño’ al edil de Hacienda fueron los no adscritos. Iván Martínez, también con léxico médico, ilustró la mala salud del Ayuntamiento. Dijo que está en la UCI y que por tanto el tratamiento no puede ser igual que un resfriado, advirtiendo que «el enfermo puede pasar de crónico a terminal», si otras administraciones no ayudan. Por ello apoyaron el PEF, para que el Ayuntamiento siga abierto y prestando servicios, y porque incluye medidas que defienden como la refinanciación de la deuda o la reorganización y reducción de la plantilla vía prejubilaciones. «Dirán (Estado y Junta) que no, pero hay que pedirlas y a ver qué pasa», dijo sobre el plan, del que también señaló que no cumple la normativa pero que es «el plan que se puede presentar».

«¿Entonces para qué sirve?», se preguntó, y contestó, el portavoz de JeC: «Para obtener un poco de liquidez a corto plazo y seguir con las mismas políticas, impidiendo gobernar al servicio de los jienenses. Ninguna solución para los 50.000 habitantes en dificultad de los barrios, sin crear empleo (y menor plantilla municipal), un continuo endeudamiento y más impuestos y privatizaciones (como la nueva licitación del servicio de recogida de la basura)». A su juicio, la causa de todo es la insuficiente financiación municipal, que hace que el 54% de los ayuntamientos tengan problemas. «¿Y cuál es el plan B en caso de que Hacienda rechace este plan?», preguntó.

El concejal de Hacienda dijo estar de acuerdo con JeC en la insuficiente financiación municipal e incluso en no descartar aún la municipalización de la recogida de la basura, aunque el informe de los costes, que se comprometió a tenerlo para el pasado verano, aún no está. Bonilla empleó un tono conciliador – fue recíproco por parte de la oposición, que le concedió que algunos puntos del PEF eran positivos aunque no el conjunto – aunque centró sus ataques en el PSOE, pues dijo haber incluido en el PEF varias de sus propuestas, y le pidió una actitud «más responsable». «Parece que el ‘no es no’ es su lema. Ahora ya también pueden echarle la culpa a Trump», quiso bromear.

Impuestos

La viceportavoz socialista no se anduvo por las ramas tampoco y pidió igualmente responsabilidad al gobierno municipal, alegando que ha tenido que elaborar el plan financiero por su mala gestión en los últimos años y por cuadrar los presupuestos a martillazos, y que «incumple la legalidad», por lo que no será aprobado y «luego vendrán las lamentaciones». Criticó las nuevas privatizaciones en EPASSA, el retraso de cinco años en contratar el servicio de basura y la probable subida de impuestos. «No es un plan financiero, es un formalismo para cumplir el expediente y tirar para adelante», apostilló.

Izquierda Unida, que no tiene representación en este mandato, defendió también en un comunicado la remunicipalización del servicio de basura como propuesta más ventajosa y que subrogaría a toda la plantilla», y, ante las reticencias de los trabajadores, dijo que es el Ayuntamiento el que está pagando las nóminas a través de FCC.