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Se enfrenta a siete años de cárcel por intentar ensartar a su exmujer con una horca de cinco puntas

  • Los hechos tuvieron lugar el 1 de septiembre de 2015 en una nave industrial del Cerro de las Canteras

Un vecino de Jaén, J.L.L.M., de 60 años, se enfrenta a una petición de siete años de prisión que es lo que le solicita el Ministerio Fiscal después de que intentara ensartar a su exmujer con una horca de cinco puntas metálicas.

Los hechos, según recoge el Fiscalía en el escrito de calificación provisional, se remontan al 1 de septiembre de 2015 en una nave industrial del Cerro de las Canteras, en Jaén capital, cuando el acusado la emprendió con su exmujer tras verla llegar en el coche con un empleado.

J.L.L.M., que se encuentra divorciado desde hace más de siete años y que cuenta con una condena anterior firme por malos tratos, comenzó a insultar a su exmujer y a intentar clavarle la horca en la zona abdominal. La víctima intentó esquivar el ataque mientras pedía auxilio, aunque finalmente la alcanzó en el vientre sin llegar a clavarle las puntas.

Un empleado del procesado fue el que logró arrebatarle por detrás la horca, pero entonces comenzó a darle bofetadas a su exmujer. Cuando llegó la patrulla de la Policía Nacional, el procesado seguía insultando a su mujer y mostrando su intención de matarla tarde o temprano.

J.L.L.M. sostuvo también en su declaración ante el juez su intención de acabar con la vida de su expareja, de ahí que se ordenara su ingreso en prisión preventiva donde se encuentra actualmente esperando el juicio que celebrará la Audiencia de Jaén el próximo martes, 15 de noviembre.

J.L.L.M. se enfrenta a seis años de prisión por un delito de homicidio en grado de tentativa y un año más por un delito de malos tratos. Además, de estas penas, el Ministerio Fiscal le reclama también diez días de localización permanente por un delito leve de injurias. Asimismo, se pide la imposición de once años de prohibición de acercarse a 500 metros y de comunicarse por cualquier medio con la víctima.

En el caso de que sea condenado, el Ministerio Fiscal propone en su escrito que se le imponga el sistema telepático de control o pulsera.